Un grupo de ciudadanos interesados en participar en el acto no pudo ingresar de inmediato al auditorio de la unidad académica debido a que los organizadores lo impidieron pretextando que ya no había lugar en la sala. Sin embargo, dentro del recinto había suficiente espacio y además se permitió el ingreso y salida de reporteros y camarógrafos de diversos medios de información a lo largo de la exposición.
Las personas que se quedaron afuera llevaban pancartas y lonas con leyendas como “Pemex no se vende, la patria se defiende”. Algunos son integrantes de las redes ciudadanas que apoyan la causa del ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.
Ante las protestas de los excluidos, que comenzaron a ejercer mayor presión aprovechando la presencia de los trabajadores de los medios de comunicación, los organizadores del debate decidieron permitir su ingreso.
Ya dentro del auditorio de la Facultad de Ingeniería Química, los inconformes se quejaron porque el acto no era en realidad un debate sino una exposición de integrantes del Instituto Mexicano de Química, pues al público no se le permitió argumentar o refutar a los ponentes.
Dijeron que se han realizado foros similares en la máxima casa de estudios, en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UAP) y en la Universidad Iberoamericana, en los cuales nunca se ha restringido la entrada.
Por la privatización
En su ponencia, Luis Espinosa Ruiz, ex presidente nacional del Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos (IMIQ), consideró que otorgarle mayor flexibilidad en la gestión, operación, estrategias de negocios y acciones presupuestarias a Petróleos Mexicanos (Pemex)“y desligarla en lo posible de la Secretaría de Hacienda, son aspectos positivos que se consideran en la propuesta de reforma energética presentada por el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, detalles que permitirían también mejorar la legislación interna de Pemex”.
“Asimismo, la Ley de la Comisión del Petróleo y la Comisión Reguladora de la Secretaría de Ecología pueden convertirse en importantes instrumentos de control para la operación de Pemex”, añadió
Sin embargo, Espinosa Ruiz refirió que el punto “álgido (sic) está en determinar si conviene o no darle mayor participación a la inversión privada en las áreas de Perforación, Refinación y Transformación de la paraestatal”.
“Es claro que ante las cifras actuales de importación de gasolina existe la necesidad inmediata de construir por lo menos dos refinerías, concluir la modernización de cuatro que no han podido procesar el crudo, así como realizar importantes obras de infraestructura, puntos que son considerados como grandes necesidades”, expresó.
El especialista manifestó que en la propuesta presidencial “se ha asegurado que el petróleo es y seguirá siendo propiedad de la nación, pero lo importante es que se debe garantizar que el estado ejercerá un control suficiente para que se concrete”.
Agregó que en esta iniciativa “no se habla de privatizar sino de fortalecer las acciones que se han emprendido, por lo que si el estado cuenta con los recursos suficientes sin desatender los aspectos sociales, entonces se podrán expandir los trabajos de perforación y construir más refinerías”.