No sólo los productos básicos han aumentado sus precios: los servicios para la clase media alta y empresarial también han sufrido ajustes, como es el caso de los vuelos. La aerolínea Alma, que opera en el aeropuerto Hermanos Serdán, confirmó incrementos de 10 por ciento en sus tarifas, alza que han realizado otras firmas como consecuencia del aumento en el precio de la turbosina.
En los últimos meses, el precio de la turbosina –gasolina para los aviones– ha subido entre 20 y 25 por ciento. Por ello, la aerolínea Alma de México ha instaurado un programa de ahorro de combustible, pero también ha tenido que ajustar sus precios en 10 por ciento –promedio–, sobre todo en las rutas lejanas, explicó el director de Relaciones Institucionales de la empresa, Juan Gerardo Ramírez Arista.
El directivo aceptó que la firma incrementará sus tarifas si el combustible sigue aumentando, tal como lo han hecho otras aerolíneas. Aunque Alma subió sus precios en los pasajes, mantiene la tarifa de otros servicios, ya que algunas empresas aplicaron un cargo extra dependiendo del peso del equipaje.
Tras dos años de haberse instalado en Puebla, la aerolínea tiene tres rutas –Guadalajara, Monterrey y Tuxtla Gutiérrez– y a partir del 2 de junio estará en operaciones el vuelo a Toluca con dos salidas diarias y una meta de traslado de 25 pasajeros al día.
El compromiso es no cancelar los vuelos, para ello se cuenta con una buena planeación y hasta el momento las operaciones en el aeropuerto de Huejotzingo mantienen una ocupación promedio del 55 por ciento, destacó Ramírez.
De 2006 a la fecha, a través del aeropuerto Hermanos Serdán, la aerolínea ha transportado a 2 millones de pasajeros, el 80 por ciento viaja por negocios y el 20 por ciento por placer, logrando un 95 por ciento de operaciones sin cancelar y una participación del 5 por ciento del mercado.