Con el verano llegan las acostumbradas megaproducciones de vacaciones: películas “palomiteras” pensadas en especial para el público joven, colegial en su mayoría, que anda de descanso y al que le sobra tiempo. Así pues, sólo excepcionalmente son films de alto valor; se trata más bien de títulos “entretenidos”, llenos de efectos y de alta tecnología, cuyos rasgos apuntan más al corazón y al disfrute de los sentidos que a la razón del espectador. Aquellas otras cintas, las esencialmente inteligentes, quedan para otoño y el cierre del año, buscando impresionar al tío Oscar. Dicho esto, ¿qué nos deparan los siguientes tres meses del anual y “peligroso” verano fílmico? Decenas de cintas, pero central y especialmente las que les ofrezco a continuación...
Por supuesto, la más reciente ocurrencia de M. Night Shyamalan (el culpable de Sexto sentido, Señales, La aldea, etcétera), bajo el nombre de The happening o de lo que se les ocurra –casi siempre de manera infame– a los distribuidores. Con ella, preparémonos nuevamente para actos terribles e inexplicables, sin que la o las causas estén inicialmente claras: ¿un monstruo, una plaga, terroristas, qué? Actúan Mark Wahlberg, Zoey Deschanel y John Leguizamo, y significa para el director la posibilidad de redimirse después de su cuasiridícula Dama en el agua. También veremos entre junio y agosto, de nuestro Guillermo del Toro, Hellboy: la armada dorada, el esfuerzo siguiente a su extraordinaria El laberinto del fauno y secuela, claro, de la Hellboy de 2004. Apueste doble contra sencillo a que la visualidad será aún más sorprendente. Actúan Ron Perlman (¿qué habría sido de su carrera sin del Toro?), Selma Blair, Doug Jones y John Hurt. Por otra parte, también hay que prepararse para El super–agente 86 (Get Smart), del especialista en comedias Peter Segal, con Steve Carrell en el rol titular y Anne Hathaway como la Agente 99. Sobra decir que procede de aquella amada teleserie sesentera de sátira al espionaje, creada por Mel Brooks. Y para que se sepa que Control y Caos tienen presupuesto, aparecen en ella figuras de la talla de James Caan, Alan Arkin, Terence Stamp y Bill Murray. O sea: billete, hubo...
Pero no será la única comedia este verano, faltaba más. Se aproxima una sobre “el superhéroe al que todos aman odiar”: Hancock, de Peter Berg, con Will Smith como el amargo y borrachín titán(?) epónimo, que más que salvar al mundo preferiría que le dejasen en paz para dormir la mona. Pero en este planeta siempre hay alguien que quiere ayudarte a cambiar, sobre todo si ese alguien se dedica a las relaciones públicas. Acompañan a Smith en la película Jason Bateman y la linda Charlize Theron. Una comedia es también la anunciada No te metas con Zohan, estelarizada por Adam Sandler y realizada por Dennis Dugan, su director de cabecera. Tiene que ver con un agente Mossad (Inteligencia Israelí, pues) cuya verdadera vocación resulta no ser esa, sino la de... estilista–peinador. Si usted cree que lo anterior se pasa de absurdo, le sobra razón; pero de todas formas, el tagline de la película es “Aplica, enjuaga y salva al mundo”. Pero si de comedias musicales se trata, entonces la película del verano será sin duda ¡Mamma Mía!, adaptación de la exitosa puesta en escena de Broadway que narra su historia a partir de varias de las bienamadas canciones del grupo pop sueco Abba. En ella, Sophie (Amanda Seyfried) va a casarse; y como a través del diario de su madre (Meryl Streep) se entera de que su desconocido padre es uno de tres posibles hombres, pues decide invitarlos a los tres para la boda. El trío de varones en cuestión son Pierce Brosnan, Colin Firth y Stellan Skarsgard, quienes en apariencia están muy puestos para el jaleo que se avecina. Dirige Phyllida Lloyd, quien también la dirigió en los escenarios. La próxima semana le tendré una 2a. entrega, a fin de completar el horizonte del ya inminente “verano peligroso” fílmico.