A pesar de que en 2007 Puebla tuvo un decremento del 9.64 por ciento en los casos de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida) respecto a 2006, la entidad no ha dejado de situarse entre los primeros 10 estados de la República que registran más contagios del VIH, indican estadísticas del Centro Nacional para la Prevención y Control del Sida (Censida).
De acuerdo a los datos asentados en la página de internet del organismo, hace un año Puebla se colocó en el sexto lugar a nivel nacional en contagio de VIH con 150 casos. En cambio, en 2006, ocupó el séptimo lugar, con 166 portadores del virus consignados en las listas oficiales.
Veracruz, estado de México, Jalisco, Chiapas y Oaxaca ocupan los primeros cinco sitios en incidencia de este padecimiento viral; en los últimos dos años, estas entidades se han mantenido en el mismo lugar de la lista del Censida.
La directora del Servicio Especializado de Atención al VIH/ Sida en el Hospital General (HG), Indiana Torres Escobar, advirtió que la enfermedad sigue en aumento. Tan sólo en este nosocomio, que es el más importante en el estado, dos de cada 10 personas que acuden diariamente a realizarse la prueba del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida obtienen resultados positivos.
La especialista indicó que uno de los motivos por el que Puebla no ha dejado de colocarse en la lista de las entidades federativas que tienen mayor índice de personas infectadas por el virus, es porque la gente se rehúsa a practicar el sexo seguro, es decir, se opone a usar condón para evitar contagiarse de enfermedades de transmisión sexual.
El Centro Ambulatorio de Prevención y Atención al Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) del HG atiende a 900 pacientes con Sida, de los cuales, el 60 por ciento son hombres.
Torres Escobar indicó que a pesar de que aún no hay un medicamento que erradique totalmente este padecimiento, estudios médicos han comprobado que si una persona infectada sigue el tratamiento adecuadamente tiene un probabilidad de vida después de contraer el mal, de hasta 17 años.
Sin embargo, señaló que uno de los mayores problemas que hay entre los pacientes es que abandonan la atención médica cuando ya se sienten mejor y dejan de tomar los antirretrovirales. Por ejemplo, en los últimos 10 años, 164 personas portadoras del virus se han dado de baja del Capasits.