El aumento de precios es parte de la tendencia mundial debido a que el consumo de granos se incrementó, disminuyendo las reservas y disparando los precios: Estados Unidos compró 50 millones de toneladas de maíz para etanol, mientras que China y la India, aumentó el consumo para mantener la producción de carnes.
El gobierno de Puebla ha tomado la determinación de no desarrollar biocombustible a través de los granos para no promover la escalada de precios, sólo buscará proyectos de biodiesel con el piñón mexicano y de etanol a través de la caña de azúcar, reveló el funcionario estatal.
En Puebla, en los últimos tres años el precio del maíz se duplicó, pasó de mil 600 pesos a 3 mil pesos por tonelada. El trigo subió 75 por ciento en el último año y actualmente se cotiza a más del doble que hace tres años, mientras que la cebada se vende a 4 mil 180 pesos por tonelada, lo que representa el precio histórico más alto en el estado, dijo Jiménez Merino.
Por ello, la SDR seguirá con la regulación de los precios a través de la agricultura por contrato para paliar la situación económica; pero Puebla no está exenta de los efectos mundiales, aclaró el funcionario de la dependencia.
La mejor organización de los productores y el apoyo a las cadenas productivas pueden minimizar las tendencias alcistas. “No vemos la necesidad de los incrementos (en la tortilla y el pan) en la medida en que se está cosechando el maíz en la zona tropical y está el nuevo ciclo en la zona cálida, por lo que en septiembre y octubre habrá grano suficiente”.
Jiménez reconoció que a nadie le conviene que suban los precios de los productos de consumo básico; ni a la sociedad ni al gobierno, ya que influye en la inflación local, ni a los productores o comerciantes, ya que reduce sus ventas.
El estado cuenta con agricultura por contrato en 27 productos como maíz, trigo, cebada, frambuesa, manzana. Sólo en manzana se firmó un contrato con Jumex para dotar a la empresa con 10 mil toneladas en el año, 7 mil más que en 2007.