El 10 de mayo es la fiesta más gene-ralizada del mes y del año, todos y todas tienen algo de recordar: cua-tro de cada cinco ciudadanos del municipio de Puebla ofrecerán una celebración y dos de cada tres darán regalos. Los súbitos y desmesurados incrementos de los productos de la canasta básica han mermado la intensidad del agasajo, aun así, habrá flores, calzado, vestido y un convivio familiar en la mayoría de las familias del municipio de Puebla.
Los hombres suelen celebrar con mayor intensidad ese día con relación a las mujeres, ellas ofrecerán principalmente ropa; ellos piensan dar flores y una comida. Los jóvenes se muestran más dispuestos a la celebración que los adultos y, a mayores ni-veles de escolaridad y de ingreso, más aga-sajos y regalos. Los panistas que disponen de ingresos más altos que el promedio de ciudadanos son más proclives a conmemo-rar que los priistas, y éstos celebran más que los perredistas. Las flores, la ropa y el calza-do son los regalos más frecuentes; a niveles muy altos de ingreso suelen dar joyas, en tanto que los de ingreso de subsistencia darán algún traste