Ayer por la maña fue baleado Rodrígo López Benavides, ex presidente del PRD en el municipio de Izúcar de Matamoros, quien recibió un tiro que le atravesó el estómago, y uno más le rozó una mano; fue puesto fuera de peligro en el hospital de la comunidad de Axochiapan, pero su estado aún se considera grave.
Una versión que cada vez cobra mayor peso en ese municipio mixteco sobre el atentado a López Benavides señala que fue personal del ayuntamiento de Izúcar quien habría cometido la agresión.
La versión se sustenta es que López Benavides fue esperado por un sujeto en el segundo tope que sirve para que los autos reduzcan su velocidad al cruzar el poblado de Lagunillas, a unos 30 minutos al sur del municipio en dirección hacia Axochiapan, lugar a donde se dirigía el hoy herido.
El perredista, que tiene por oficio la introducción de carne de cerdo en la región portaba 30 mil pesos en efectivo pero el dinero no le fue robado; eran las 7 de la mañana cuando ocurrió el atentado.
Hasta el cierre de esta edición la Procuraduría General de Justicia del estado no tenía reportado este incidente, aunque se sabe que López Benavides ya presentó su declaración ministerial.
El ataque a ex presidente perredista local se inscribiría con las amenazas de muerte que han recibido opositores al grupo de leales al ex edil Rubén Gil Campos, el cual controla el ayuntamiento matamorense. Gil Campos enfrenta un proceso en Nueva York acusado de haber conspirado contra los Estados Unidos por la distribución de 11 kilos de cocaína pura.
De estas amenazas, el ex candidato del Partido de la Revolución Democrática a la alcaldía matamorense, Manuel Madero González, ya presentó una denuncia ante el Ministerio Público, pues fue amagado vía telefónica. Fuentes confiables apuntan al ayuntamiento que preside Arturo Herrera Velásquez, cuñado de Rubén Gil, como el origen de las amenazas.
Rodrígo López Benavides es suplente del diputado local perredista Melitón Lozano Pérez, tiene 46 años de edad y es reconocido en la región como un hombre pacífico.