Lo anterior, afirmaron, es un indicio de que el titular del subsistema local, Alejandro Pilar Molina Badillo incurre en desvío de recursos, por lo que exigieron la aplicación de una auditoría a la gestión de dicho funcionario, quien se hizo cargo del Colegio hace tres años.
De acuerdo con el documento Base Cero 2006 para el personal docente, administrativo, técnico y manual, emitido por la Secretaría de Planeación y Desarrollo Institucional de la SEP –del cual La Jornada de Oriente tiene una copia–, el pago que deberían percibir los docentes del Conalep por la prestación de sus servicios profesionales deberían ser de entre 166 y 294 pesos.
Así, un técnico instructor A debería cobrar 166 pesos por hora, un técnico CB I, 226 pesos; un técnico CB II, 254 pesos y un profesional instructor C, 294 pesos. Sin embargo, los catedráticos del plantel de Amaxac de Guerrero aseguraron que sólo perciben entre 46 y 70 pesos, dependiendo la categoría laboral.
Como ejemplo mostraron un cheque emitido por el Conalep a nombre de una contadora pública que presta servicios profesionales en el plantel de Amaxac. El documento es por mil 296 pesos mensuales.
Estos documentos, aseguraron los inconformes, son una prueba de las irregularidades de la administración de Molina Badillo, quien desde su arribo a la Dirección General del Conalep contrató a 192 personas más, sin que hubiera necesidad de ello y sin el perfil correspondiente.
Lo peor del caso, abundaron, es que entre el nuevo personal que ingresó al subsistema se encuentran un hermano del funcionario de nombre Julián Gerardo Molina Badillo y dos de sus sobrinos, Federico Gonzalo Nava Badillo y José Luis Nava Badillo quienes cubren varias horas clase.
Explicaron que estos son algunos de los motivos de la inconformidad que impera entre alumnos y docentes del subsistema contra la gestión de Alejandro Pilar Molina y lo que originó la toma de las instalaciones del plantel de Amaxac de Guerrero por parte de los primeros desde el pasado 23 de abril.
Con relación a esto último, este martes fueron abiertas las puertas del plantel, pues se anunció por parte de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala que las contralorías interna de la USET y la del estado iniciarían una auditoría a esa institución.
Por su parte, los docentes afectados –quienes aseguraron no estar en contra de la contratación de más personal, siempre y cuando sean necesarios, que cumplan el perfil y que no afecte su carga horaria– enviaron un documento al presidente Felipe Calderón para ponerlo al tanto de las supuestas irregularidades en el Conalep de Amaxac y para pedir la destitución de Molina Badillo.