Destacó que los costos de producción vigentes son muy altos. “Si ustedes acuden a los mercados y centros de acopio podrán darse cuenta de la cantidad de productos extranjeros que se comercializan. Y de esto no está excluida la leche y sus derivados. Por ejemplo, abundan los quesos muy baratos provenientes de Honduras. ¿Qué está pasando? Y voy a decirlo sin el interés de molestar a nadie, aunque en realidad a las autoridades no les importa mucho saber los pensamientos de los ciudadanos: en esas naciones si logran darle importancia a la producción agrícola y ganadera”.
Aquí en Atlixco, y en general en México, lamentó, ese tema es tomado por los políticos como “una verdadera arma electoral. Eso es bien cierto y es algo imposible de ocultar. Por eso estamos en estas condiciones. Los escenarios son impresionantes, y nadie dice nada o parece preocuparle algo”.
Están prendidos los “focos amarillos” en el país, y una muestra de ello es que “no somos capaces de producir maíz, trigo y arroz. En otros lugares, en cambio, piensan en cerrar sus fronteras y no dejar salir los granos básicos. La pregunta es muy sencilla y complicada: ¿qué pasará con nosotros?”.
En el caso específico de la leche, sostuvo Aguilar Guillén, todo comenzó a “colapsarse en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y su “querido” hermano incómodo, de nombre Raúl, quienes importaron miles y miles de toneladas de leche en polvo para satisfacer las demandas de las tiendas Conasupo. Así comenzó a viciarse esto, y hoy el problema es la llegada sin rubor alguno de polvos de leche de sitios en donde no quieren utilizarla para alimentar a sus crías de animales”.
Este panorama, apuntó el presidente de la Asociación Ganadera, golpea fuertemente a ese sector. “En el último mes aumentó en proporción del 5 por ciento el costo de los concentrados y de los alimentos para los vacunos de ordeña. Es muy alarmante, en serio. No es una broma”.
Agregó que otra estadística que contrarresta “severamente” los intentos por avanzar de los lecheros de Atlixco es el precio de la energía eléctrica “impuesto por la Comisión Federal de Electricidad. Sin olvidar que en el momento de repartir recursos de los gobiernos estatal y federal, uno de ellos es el apoyo de 30 mil pesos para los establos, quedan únicamente en unas cuantas manos. Eso es una pena”.
Según Guillén, la entidad poblana es el noveno lugar en la producción de leche a nivel nacional. “Es decir, aquí generamos el 3.6 por ciento del total. Aparentemente no estamos mal, pero el problema más grande del campo, que es la falta de organización, está por encima de todo para descomponer las cosas”.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural, durante este sexenio se incrementó 493 por ciento (sic) el presupuesto asignado para el rubro ganadero, “lo que permitió multiplicar la producción de la leche, pasando de 280 a 380 millones de litros anuales”.
Esa oficina destacó que el 30 por ciento de esta producción se dedica a la elaboración de quesos, 30 por ciento se consume como leche bronca, 35 por ciento se vende a plantas procesadoras de otros estados como Nestlé, Alpura, Liconsa y un 5 por ciento se procesa en Puebla.
Para mejorar la alimentación del ganado y aumentar la productividad lechera, informó la dependencia, se establecieron 2 mil hectáreas de maíz forrajero y 200 hectáreas de alfalfa, “en beneficio de más de mil 900 productores, lo que permite abaratar los costos de producción”.
Asimismo, argumenta la SDR, la capacitación es constante “para mejorar las habilidades de los ganaderos poblanos; tal es el caso de los productores de Axutla, Quicayan, Chiautla de Tapia, que han realizado giras de intercambio tecnológico a Tulancingo, Hidalgo, para conocer el funcionamiento del Centro de Estudios de la Leche, donde aprendieron a elaborar productos lácteos con las medidas sanitarias que demandan los mercados consumidores”.
La industria lechera se desarrolla en todo el estado, pero municipios como Cholula, Libres, Tecamachalco, Tehuacán y Teziutlán destacan por el alto crecimiento productivo alcanzado.