Entrevistado ayer en el marco de una firma de convenio con la Secretaría de Desarrollo Social, el munícipe respondió, a pregunta expresa, que hay gobernabilidad en su municipio.
“Nosotros no somos partícipes de ninguna acusación, estamos trabajando en paz desarrollando nuestras funciones como gobierno municipal y dando buenas expectativas para todos los habitantes. Hay una situación estable de paz y estabilidad” (sic), exclamó el alcalde, quien antes fue tesorero de la administración municipal de Izúcar.
–¿Qué relación lleva con Rubén Gil? –le inquirieron al presidente municipal.
–Es una situación amistosa, de fraternalidad (sic), trabajo y unidad. Somos gente de paz, trabajo y progreso.
El pasado 29 de abril, por tercera ocasión en menos de un mes Arturo Herrera Velázquez fue nombrado presidente municipal suplente del municipio de Izúcar de Matamoros.
En sesión de cabildo, el cuñado de Rubén Gil Campos recibió el aval de la mayoría de regidores priistas de este ayuntamiento; en tanto que la fracción del Partido de la Revolución Democrática expresó su rechazo a lo que llamó una “infamia”.
En aquella ocasión, entrevistado por el reportero de esta casa editorial, Javier Puga Martínez, Herrera Velázquez mintió al asegurar que no sabía de qué se trataba la reunión de cabildo a la que él mismo convocó y severamente molesto evitó responder si la sesión era para corregir “errores” de su segundo nombramiento como alcalde en la sesión nocturna del sábado pasado.
Fuentes cercanas al edil suplente indicaron que Arturo Herrera ya no quería hablar con la prensa debido a que “un reportero de la capital poblana que lo entrevistó ayer (lunes) lo exasperó con sus preguntas tontas”.
En su primera declaración a los medios de comunicación el edil suplente afirmó que sí tenía la “calidad moral” para ocupar el cargo a pesar de ser familiar directo del detenido en una prisión neoyorkina.
En su toma de posesión de Arturo Herrera Velásquez, se hizo en medio de la oposición de los inspectores de barrio y colonias de esa demarcación de la Mixteca poblana, quienes amagaron en su momento con tomar las instalaciones de la Casa Colorada –sede del poder local de Izúcar– para impedir que el también conocido como “cuñado incómodo” ejerciera el poder.
El presidente municipal suplente afirmó que su primera acción de gobierno sería “dotar de alumbrado público en las calles y en las avenidas que no cuentan con ese servicio o su estado es defectuoso”.
A pesar de que el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del estado estaba auditando los primeros 45 días de la administración de Rubén Gil Campos, donde Arturo Herrera Velásquez fungió como tesorero municipal, la información que tenía hace apenas unos días el presidente municipal sobre esta revisión sobre el ejercicio de más de 50 millones de pesos era: “¡que todo va muy bien! (sic)”.