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Miércoles, 7 de mayo de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

El alemán Karl Nebel, ilustrador del siglo XIX, prácticamente en el olvido

Uno de los primeros artistas plásticos en iniciar un proceso legal en México por el plagio de su trabajo fue el alemán Karl Nebel, un viajero e ilustrador apadrinado por Alexander Humboldt, cuyo talento ha permanecido prácticamente en el anonimato.

 
Lesly Mellado May
Puebla, Pue.

De hecho, varias imágenes de la Puebla decimonónica, las chinas poblanas y una de las estampas del siglo XIX más difundidas de la pirámide de Cholula coronada por el templo de la virgen de Los Remedios fueron realizadas por él.

Su historia, a dos siglos de su nacimiento, es recopilada por Arturo Aguilar Ochoa, investigador de la Universidad de las Américas, quien contó que para obtener el doctorado en Historia del Arte en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizó una investigación sobre artistas viajeros, y de ahí surgió información sobre Nebel.

Nebel nació el 18 de marzo de 1805 en la ciudad de Altona, ubicada al poniente de Hamburgo, a orillas del río Elba. El primer viaje que realizó a México fue en 1829, y permaneció aquí hasta 1834.

Arquitecto de profesión, “tenía intereses arqueológicos, quería conocer de códigos y culturas antiguas, los europeos querían conocer pueblos exóticos y México lo era, además leyó a Humboldt y eso lo motivó, por otro lado, al parecer su padre tenía negocios con empresarios alemanes que estaban aquí y eso le facilitó el viaje”, comentó Aguilar.

La primera estancia de Nebel dio por resultado una colección de ilustraciones que se publicaron en un álbum cuya presentación fue escrita por Humboldt.

Viaje pintoresco y arqueológico sobre la parte más interesante de México fue el título del albúm en el que Humboldt no escatimó halagos, incluso apuntó que lamentaba que en sus viajes no haya contado con dibujantes con el talento de Nebel.

La edición fue realizada y presentada en París en 1836 y tuvo un gran éxito. El albúm tenía tres géneros: paisaje, arqueología y tipos populares.

En paisaje incluyó ilustraciones de Veracruz, Tampico, el Distrito Federal, Puebla y Cholula. De Puebla hay una estampa en la que se ve la ciudad y al fondo los volcanes; mientras que de Cholula reprodujo la pirámide donde se puede observar el antiguo templo de Los Remedios que entonces contaba con una torre y que se prácticamente se desplomó en un sismo del siglo XIX.

De arqueología, Nebel realizó ilustraciones de piezas emblemáticas como la Coatlicue, la piedra de los sacrificios, el calendario azteca, y una de las primeras vistas de la zona arqueológica de El Tajín, en Veracruz (viaje que le significó un gasto importante, y un sinnúmero de peripecias pues no había camino).

En los tipos populares, reprodujo a rancheros, arrieros, campesinos y un lugar de privilegio ocuparon las poblanas, que portan trajes tradicionales; apenas un esbozo de lo que hoy conocemos como el traje de la china poblana, prendas por demás estilizadas.

La piratería

Nebel fue tal vez uno de los primeros artistas en denunciar el plagio de sus obras. Algunas piezas del albúm Viaje pintoresco... (presentado en París en 1836) fueron reproducidas sin su autorización en México.

El alemán llegó a México en 1940, presentó una edición de su álbum e inició un proceso legal reclamando que le dieran crédito sobre las imágenes que habían copiado periódicos y revistas, o bien que le pagaran sus derechos de autor.

La querella generó polémica, y se tiene cuenta de ella por los periódicos de la época, que difundieron las posiciones a favor y en contra de Karl Nebel.

Sin embargo, aún se ignora en qué terminó el proceso legal: “Tenemos ejemplares de periódicos que publicaron la denuncia, y luego las discusiones sobre los derechos de autor, que entonces no se conocían en México, pero no sabemos qué pasó al final. Yo creo a los reporteros ya no les interesó el tema, o lo mejor nunca se resolvió”, explicó Aguilar Ochoa.

“De cualquier forma, sabemos que él promovió, junto con su abogado, que en México se reglamentaran los derechos de autor. No tenemos la seguridad de que haya sido el primero; yo creo que sí porque no hemos encontrado antecedentes, pero como no tenemos documentos, decimos que fue uno de los primeros”, agregó.

Durante su estancia en México realizó varios proyectos arquitectónicos que nunca se concretaron, como una penitenciaría en Guadalajara. En tanto, instaló una ladrillera, y de ahí se sostenía.

Tras la guerra de Estados Unidos contra México, el periodista George Wilkins Kendall lo invitó a ilustrar un libro sobre el tema. “La edición fue presentada en Boston y en Nueva York en 1851 y tuvo un gran éxito”, señaló el investigador de la UDLA.

En ese libro publicó estampas de diversas batallas, como la de Veracruz, La Angostura y la del Castillo de Chapultepec.

En busca de exposición

Nebel no consiguió reconocimiento en su país, donde hasta la fecha es un desconocido. Murió en 1855 en París, y los diarios no dieron cuenta de su muerte.

Aguilar Ochoa manifestó que varias de sus obras han servido para ilustrar libros de texto, pero pocos saben de la vida del autor. Piezas de excelente factura están en custodia del Banco de México, Grupo Carso, el Instituto Nacional de Antropología e Historia´y Fomento Cultural Banamex.

El historiador de la UDLA ha promovido ante museos mexicanos y alemanes que se realice una exposición sobre Karl Nebel, pero a la fecha no han aceptado.

 

 
 
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