De hecho, en varias ocasiones hubo conatos de bronca entre los allegados a los dirigentes y los inconformes, lo que provocó que por momentos el desfile se detuviera por varios minutos. Cuando finalizó el acto, Cirilo Salas tuvo que salir resguardado por un grupo de profesores para evitar que fuera agredido por sus detractores.
Las principales demandas de los profesores que marcharon son que Elba Esther Gordillo abandone definitivamente el SNTE y que se derogue la reforma a la ley del ISSSTE. Además, exigieron que se les otorgue un aumento salarial del por lo menos el 25 por ciento y que sea agilizada la recategorización.
Los profesores iniciaron su marcha en el parque Juárez y la finalizaron en el bulevar 5 de Mayo y la esquina con la 3 Poniente, donde se instalaron los “templetes” en los que se encontraban los integrantes de lo Comités Ejecutivos Seccionales. Llamó la atención que los “templetes” que utilizaron son propiedad de la Secretaría de Cultura del gobierno estatal, los cuales fueron diseñados para hacer conciertos y obras teatrales ambulantes. El que utilizó la sección 23 se instaló en el carril con dirección al norte de la ciudad, y el de la sección 51 en el sentido opuesto.
Los primeros contingentes que arribaron a los templetes elogiaban y saludaban a ambos líderes sindicales, pero pasados unos 40 minutos llegaron los profesores inconformes con la designación de los dirigentes.
Un grupo de éstos se detuvo frente al templete donde estaba Cirilo Salas y se negaron a moverse. Gritaron consignas contra el líder sindical debido, a que aseguraban fue impuesto y su elección no fue democrática. Además de que, dijeron, traiciona los estatutos del SNTE. Un grupo se profesores que portaban un distintivo de “organización” quiso obligar a los inconformes a retirarse, lo que provocó un enfrentamiento verbal entre los dos bandos, que estuvo a punto de llegar a los golpes.
Cirilo Salas bajó de su templete para intentar calmar los ánimos, pero sólo consiguió que los ánimos se exaltaran, ya que el grupo que lo resguardaba comenzó a empujar a los maestros inconformes, entonces, el líder decidió regresar al templete.
Al finalizar el desfile de la sección 51, Cirilo Salas tuvo que ser rodeado por un grupo de sus allegados hasta que llegara a su camioneta, cuando llegó a la puerta del vehículo dijo a que los integraban su cinturón de seguridad, “ya compañeros aquí está bien, si no pasa nada”.
Casi al mismo tiempo, en el otro carril, otro grupo protestaba contra Eric Lara, el líder la sección 23. Los profesores le recriminaron que no haya hecho ningún pronunciamiento sobre la reforma a ley de ISSSTE. Los profesores comenzaron a gritar “¡eso son, esos son los que chingan la nación, esos son, esos son los que chingan mi pensión!”, señalando a los integrantes del Comité Ejecutivo Seccional.
Curiosamente, Eric Lara les respondió aplaudiéndoles y mandándoles señales de un abrazo afectuoso, pero los profesores le reviraron “¡Eric, entiende el ISSSTE no se vende!”, también ellos se negaron a retirarse de su posición frente al templete, lo que provocó gritos y empujones entre los organizadores del desfile y los que protestaban.
La mayoría de los contingentes exigieron la salida Elba Esther Gordillo del SNTE, en algunas mantas consignaron “¿Maestro quieres seguirle pagando la cirugías a este monstruo?” y mostraban un foto de la presidente vitalicia del Comité Ejecutivo Nacional de este sindicato.
También exigieron que se aplique de manera inmediata la recategorización a los profesores y se le otorgue un aumento salarial.
En ambos templetes había un grupo de profesores que por micrófono anunciaban el arribo de los diferentes continentes y leían las consignas de las mantas que portaban, pero cuando se percataban que las mismas eran contra Eric Lara, Cirilo Salas o Elba Esther Gordillo omitían leerlo.
Hubo también algunos contingentes que desfilaron para hacer manifiesto su apoyo a los líderes sindicales y que hicieron que el acto, por momentos, fuera una alabanza a los dirigentes y no una conmemoración del 1 de mayo.