La semana pasada personal de vigilancia de AZT impidió el acceso a 10 empleados del departamento de producción para las marcas Target y American Eagle, donde se hacían cargo del corte, costura, terminado y lavandería de prendas, situación que fue usada contra los afectados para que no les paguen sus liquidaciones correspondientes.
Se trata del mismo modus operandi que ha aplicado ese empresario para evadir, con la complacencia de las autoridades, el pago de impuestos, pues además recurre al cambio de giro de sus negocios; en Tlaxcala, esta sería la segunda ocasión en que Kamel Nacif cierra una empresa dejando en el desamparo a cientos de trabajadores.
Por esos hechos, los afectados presentaron una denuncia por despido injustificado ante la Procuraduría Federal de Defensa de los Trabajadores en el expediente 232/2008.
A la audiencia acudieron los abogados Carlos Aguilar, de AZT International y Lorena López, de Hergo Soluciones, quienes en un principio informaron a los ex trabajadores sobre sus derechos laborales y las prestaciones de ley que les corresponden en casos de despido.
Carlos Aguilar llevaba consigo una propuesta de liquidación a los ex trabajadores de AZT, consistente en el pago sólo del 50 por ciento de sus prestaciones de ley, pues les aseguró que la empresa sólo cubriría el total de la indeminización –correspondiente a 90 días de salario más diversos porcentajes por conceptos de vacaciones y aguinaldo, entre otros– en caso de “perder el juicio”.
Tras estos comentarios, dicho abogado acotó: “No es seguro que ganen el juicio, pues consideramos que no tienen las pruebas suficientes para demostrar el tiempo que estuvieron trabajando en la empresa”; además, afirmó que el despido de esos trabajadores se formalizó desde el 18 de abril y no el 24 del mismo mes, cuando les cerraron la puerta de acceso.
Las palabras de Aguilar fueron interpretadas por los afectados como una advertencia para que no continúen el juicio laboral, aunque consideraron que las posibilidades de que sigan ese proceso legal son amplias, pues la propuesta de liquidación que les ofrecieron no compensa los años de servicio.
La cantidad que debería erogar la empresa de Nacif para indemnizar al 100 por ciento a ocho ex trabajadores asciende a poco más de 647 mil 786 pesos; sin embargo, sólo pretende pagar 376 mil 39 pesos.
Quedaron citados para el próximo 8 de mayo para que decidan si aceptan la indemnización o continúan con su juicio.