Tradicionalmente el Instituto Nacio-nal de Astrofísica, Óptica y Elec-trónica (INAOE) ha sido un lugar donde se realizan desarrollos científicos y tecnologías de punta. Un recuerdo que marca mi vida de estudiante profesional en los años 70 es el de contar con la posibilidad de hacer uso de minicomputadoras de avanzada –al menos para el país– en Tonantzintla. Como parte de la ventaja de tener como profesor de curso en la entonces Escuela de Ciencias Físico–Ma-temáticas de la Universidad Autónoma de Puebla a un investigador del INAOE, mis compañeros y yo tuvimos la posibilidad de acceder a la biblioteca – con libros y revistas actualizados – además de entrar los fines de semana a correr programas para procesar imágenes en los equipos, con la ventaja de tener de inmediato impresiones de nuestros experimentos, algo cotidiano hoy en día, pero poco común en aquellos años.
Desde entonces hubo varios intentos por iniciar un grupo en Computación en el INAOE, siendo hasta los inicios de los 90 cuando se empieza a consolidar un grupo dentro de la Coordinación de Electrónica, que forma a varias generaciones de maestros en ciencias en Electrónica con buenas bases en Computación. En 1994, al estar próximo a graduarme de mis estudios doctorales en Computación en el extranjero, recibo la invitación a incorporarme a dicho grupo.
Lamentablemente, el grupo se desintegra posteriormente debido a que varios investigadores se fueron a otras instituciones a continuar sus estudios. No obstante, se dejó el embrión de un nuevo grupo de doctores recién graduados y repatriados, que al irse consolidando, llega a plantear la creación de los programas de posgrado en Ciencias Computacionales. Se elaboran los planes de estudio tanto de la maestría como del doctorado en 1997. En 1998 se logra la aprobación de los programas de posgrado por parte de la Junta de Gobierno del INAOE, y se reciben a las primeras generaciones en agosto de ese mismo año. Estos inicios fueron difíciles debido a la fuerte carga académica de quienes iniciamos los posgrados, además de las limitaciones en infraestructura. No obstante, resultó muy alentador el trabajar con las primeras generaciones de estudiantes entusiastas, que inicialmente aportaron sus cuotas de inscripción para que el posgrado subsistiera, antes de que se fueran logrando los primeros proyectos para financiar becas.
Entre los logros a destacar en estos 10 años de posgrados son: a) tener ambos posgrados dentro del padrón de posgrados de Conacyt con categoría de alto nivel, lo que posibilita a los estudiantes que son aceptados a contar con beca para la realización de sus estudios; b) más de 110 maestros en ciencias y una veintena de doctores graduados; c) varios premios a publicaciones o investigaciones de nuestros estudiantes; d) pertenencia de algunos de nuestros egresados al Sistema Nacional de Investigadores; y e) algunos de nuestros egresados se en-cuentran ya sea trabajando o haciendo estudios doctorales en instituciones como UMIST, Universidad de Bristol y Universi-dad de Sheffield en el Reino Unido; la Uni-versidad de Lovaina en Bélgica; la Univer-sidad de Delaware, la Universidad de Te-xas en Dallas en Estados Unidos; otros de ellos laborando en empresas del estado y del país o con carreras exitosas como do-centes en instituciones de la región como la BUAP, Instituto Tecnológico de Puebla, Universidad Politécnica de Puebla y mas allá de nuestro estado, como en el Estado de México, Tabasco, Oaxaca, etcétera.
Al formular el plan de estudios, nos planteamos que nuestros egresados de maestría fueran capaces de usar y desarrollar tecnologías computacionales avanzadas y emergentes en la solución de problemas, dirigir y desarrollar proyectos científicos y de ingeniería de alta complejidad, además de contar con la capacidad como docentes de desarrollar ideas y experiencias que sean resultado de investigaciones y formulaciones actuales.
Para nuestros estudiantes de doctorado nos planteamos metas más exigentes, de ellos esperamos que cuando egresen sean capaces de generar conocimiento en el área de Ciencias Computacionales y de aplicar y transmitir dicho conocimiento, con-cebir la solución a problemas de relevancia científica y tecnológica, y desarrollar proyectos de investigación que resuelvan problemas fundamentales, sin dejar de to-mar en cuenta los problemas planteados por el sector productivo y empresarial.
En la actualidad, la planta académica está formada por 18 investigadores formados en México y en el extranjero con pertenencia en el Sistema Nacional de Investigadores. A nivel departamental se desarrollan cuatro líneas de investigación: Aprendizaje Automático y Reconocimien-to de Patrones, en la que se diseñan y de-sarrollan algoritmos y técnicas para lograr que las computadoras mejoren mediante la experiencia su desempeño en la realización de una tarea; Procesamiento de Lenguaje Natural, en la que se desarrollan métodos para el modelado y procesamiento automático del lenguaje humano, tanto oral como escrito; Percepción por Computadora en la que se busca desarrollar programas y sistemas que sean capaces de percibir su entorno; y finalmente Ingeniería de Sistemas, en la que se desarrollan sistemas de software y hardware que permitan a los usuarios ha-cer un uso más efectivo y eficiente de las computadoras. En el contexto de las líneas anteriores se trabajan diversas temáticas como: Robótica, Modelado y Simu-lación, Cómputo Reconfigurable, Redes de Computadoras, Visión por Computa-dora, Minería de Datos, Procesamiento de Señales, Reconocimiento del Habla y del Hablante, Compresión de Datos, Pro-cesamiento y Recuperación de Informa-ción, y Sistemas Conversacionales, por mencionar algunas. Para desarrollar las labores de investigación y formación de recursos humanos se cuenta con cinco laboratorios: FPGA (Field Programmable Gate Arrays por sus siglas en inglés o Arreglos de Compuertas Reprogramables) y Cómputo Móvil, Tecnologías del Len-guaje, Redes y Trabajo Colaborativo, Ro-bótica, y Visión por Computadora.
Las perspectivas para los posgrados son prometedoras. Los estudiantes pueden formarse participando en proyectos de investigación o desarrollo dirigidos por sus asesores, presentar sus resultados en eventos nacionales e internacionales, así como realizar estancias en otras instituciones nacionales o del exterior. Por otra parte, se está trabajando en aumentar la captación de estudiantes extranjeros y mejorar los índices con los que se evalúan los posgrados por parte de Conacyt, esto con el fin de alcanzar un nivel de competencia internacional. Sin duda, los logros nos van planteando nuevos retos.
*INAOE.