Miranda López recibió ayer un reconocimiento de la presidente municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, quien además de exaltar la amistad que existe entre ambos, afirmó que es el rector de la UPAEP y es una persona destacada en el ámbito educativo. La edil evadió responder por qué se le entregó un reconocimiento a quien forma parte de una campaña de odio contra López Obrador y el FAP; sin embargo, destacó que su gobierno no sólo reconoció a Miranda, sino al resto de los rectores que visitan la capital. Sobre la toma de las tribunas del Congreso de la Unión, Blanca Alcalá subrayó: “Creo que en esos temas todos los mexicanos debemos estar preocupados”.
–¿Por qué usar un foro académico para manifestar posturas políticas? –se le preguntó a Miranda López, tras ser distinguido por la Comuna.
–Eso depende de la concepción que se tenga de política; yo creo que todos hacemos política todo el tiempo, porque el verdadero sentido de la política es el bien de la ciudad; no entiendo por qué es la pregunta.
–Se lo pregunto por los señalamientos que hizo en contra de Andrés Manuel López Obrador y el FAP, en el sentido de compararlo con una dictadura...
–Yo no dije eso, lo que dije claramente fue, lo bueno es que ahí están las palabras y espero que las hayan grabado, porque lo que yo comenté es lo que no podemos hacer como ciudadanos de un país democrático, y que queremos seguir creciendo en la democracia. Por eso el sentido de mi discurso fue invitar a los rectores a tomar una posición, cada quien en su universidad, sobre este atentado contra un poder de la Unión; eso es lo que concretamente dije.
“Es inaceptable que una sede de los tres poderes, en ese caso las tribunas, sean tomadas por unas personas que no quieren sentarse a discutir, en términos de lo que es un Congreso, que es uno de los poderes de la Unión, cualquier tema, ni siquiera si es la reforma (energética) o no, sino cualquier tema. El que sea.
“A mí en lo particular me parece que no es correcto, tiene visos de ilegalidad clara, y lo que se ve atrás es una intencionalidad –no dicha por mí, declarada textualmente por ellos (FAP)– de reventar las instituciones, palabras textuales declaradas por ellos. Entonces, a mí me parece que es algo a lo que la sociedad tiene que estar alerta y tiene que decir: cuidado. Esta no es una manera de llevar una democracia”.
–¿Este llamado lo hizo extensivo a los rectores de Fimpes?
–Sí.
–¿Y los rectores comparten su opinión?
–Qué bueno que no la compartan. Muchos sí me han felicitado, pero ese no es el tema. Mire, el tema de la libertad de expresión es que pueda decir lo que usted piensa con toda calma y serenidad y se pueda sentar a discutirlo. Lo que yo estoy criticando, precisamente, es que la manera en como se está actuando en este momento impide el diálogo inteligente, abierto sobre los temas del país, y se está generando una condición de violencia, porque la violencia no nada más es física, también es intelectual.
–¿Las universidades que pertenecen a Fimpes deben expresarse en ese sentido?
–Eso no lo sé, pregúnteselo a los demás rectores. Yo lo que he dicho es que me parece que la sociedad civil, las universidades son parte de la sociedad civil, deben estar atentas porque esta serie de cosas tienen a la sociedad pasmada. Creo que es importante que la sociedad civil se pronuncie con toda libertad para pronunciarme libremente sobre lo que pienso en ese sentido.
–¿La UPAEP pertenece a esta asociación llamada Mejor Sociedad, Mejor Gobierno?
–No.