La tarde del miércoles, en la apertura de la LIII de la Asamblea Ordinaria de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), Alfredo Miranda López, el rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), retomó el viejo lenguaje de la ultraderecha al acusar a los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) de querer instaurar en México una dictadura populista y sostener que Andrés Manuel López Obrador engaña a la gente ignorante del país.
Ante estas palabras, fue relevante el deslinde que hizo Alejandro Gertz Manero, el presidente de la FIMPES, al indicar que esos señalamientos los hizo Miranda a título personal y que no es la posición de la federación que preside, la cual, dijo, no se entromete en conflictos partidistas.
Es de suma importancia la aclaración de Gertz Manero, ya que en el acto del miércoles se tuvo la impresión de que se pretendía que la posición de Miranda fuera asumida por las 113 instituciones de educación superior que están afiliadas a la FIMPES. Ese esfuerzo fracasó, ya que después del rector de la UPAEP, ningún otro directivo de una universidad se pronunció en el mismo sentido.
Aunque fracasó el intento de que la FIMPES se sumara a la campaña de odio que existe contra el FAP, las palabras de Miranda muestran que la UPAEP ha regresado a asumir el mismo papel que jugó en los años 70 al convocar a la violencia contra la izquierda mexicana, lo cual es una amenaza en contra de la incipiente democracia mexicana.