Las labores de rescate continuaban hasta el cierre de la presente edición, por lo que las autoridades de Protección Civil no descartaban la posibilidad de que el número de víctimas aumentara, pues se ignoraba cuántas personas estaban en el interior y cerca del inmueble colapsado.
Testigos relataron que el siniestro ocurrió pasadas las 9 horas, cuando se escuchó el estruendo y la estructura de cemento y metal se vino abajo. Posteriormente se supo que el accidente fue provocado por la explosión de una compresora que se hallaba en la planta baja del edificio ubicado en la encrucijada formada por la calle Constitución y la avenida 5 de Mayo.
Los nombres de los finados, dados a conocer por el subsecretario de Asuntos Políticos de la Secretaría de Gobernación, son los siguientes: Antonio Ángel Cedeño, Ricardo Luna Garrido, y Carlos Luna Negrete, de 57, 37 y 20 años de edad, respectivamente.
Los heridos graves son: David Castro Francisco, de 17 años de edad; Sara Francisco Ortega, de 34 años y un menor de 12 años, de quien sólo fue proporcionado su nombre: Francisco. Todos fueron trasladados al Hospital General de Izúcar de Matamoros.
Hubo también tres personas que resultaron con lesiones menores.
La explosión afectó a casas y edificios situados a dos casas a la redonda.
La Procuraduría General de Justicia inició las investigaciones para determinar las causas de la tragedia, aunque trascendió que las primeras indagaciones apuntan a que los hechos fueron provocados por el descuido de un hombre que estaba soldando.
Familiares de los deudos acudieron por la noche a la alcaldía de Izúcar de Matamoros para solicitar el apoyo del cabildo a fin de resarcir los daños.
Hasta ahora no se sabe si el gobierno de Mario Marín Torres destinará apoyos extraordinarios a las víctimas y dolientes.