En el simposio el tema principal fue el llamado “Síndrome de Ulises”, una patología asociada a la depresión y las tendencias suicidas que, según el titular de la Secretaría de Salud estatal, Roberto Morales Flores, sufren siete de cada 10 migrantes mexicanos que trabajan de manera ilegal en los Estados Unidos.
La Comisión Estatal para la Atención del Migrante Poblano participará en el Servicio Efectivo de Orientación, Referencia y Apoyo Psicológico o Emocional por Teléfono, que ya desarrolla una asociación civil de manera conjunta con la Cruz Roja Mexicana, a través del número 018004727835.
La Comisión reunió en el simposio a 150 investigadores, académicos, estudiosos y médicos especialistas en salud mental, mexicanos y extranjeros, para reflexionar acerca de la salud mental de los migrantes
El titular del organismo, Carlos Olamendi, declaró: “el proceso migratorio somete al emigrante a condiciones extremas que le producen ansiedad, depresión, adicciones, altos niveles de estrés, desesperación y confusión de identidad, por lo que instituciones deben conjuntar esfuerzos para apoyar a los connacionales y evitar que continúen enfrentando dichas condiciones mentales”.
El funcionario consideró que es necesario iniciar el análisis de temas como: “Las consecuencias del endurecimiento de las políticas antimigrantes de los Estados Unidos, en la salud mental de población migrante, las medidas y acciones que se deben implementar para mitigar dichos efectos y los roles que deben desempeñar los sectores que se dedican a atender a esta comunidad”.
Por su parte, Joseba Achotegui, investigador de la Universidad de Barcelona y teórico del “Síndrome de Ulises”, dio a conocer por primera vez en América su estudio sobre dicha patología “que afecta con frecuencia –explicó– a personas en situación migratoria”. También explicó la metodología “para detectar con facilidad este padecimiento y, en consecuencia, otorgar un tratamiento eficiente”.