En el municipio de Tepeyahualco se extravió una parte de los libros del Registro Civil. Ese hecho no tendría relevancia si no fuera porque se cree que la desaparición de dichos documentos es un intento de ocultar un enorme escándalo de corrupción, y tal vez hasta de colusión con el crimen organizado, por parte de la anterior administración municipal que fue encabezada por el panista Antonio López González.
La eliminación de los libros, al parecer, es un intento de borrar las huellas de que en el anterior ayuntamiento se vendían actas de nacimiento al mejor postor y por esa razón acudían al municipio personas de diferentes partes de Puebla y de otros estados, a tramitar los certificados en cuestión.
De esa manera, se cree que autores de ilícitos que tenían penas encima obtenían actas que les permitía obtener cartas de antecedentes no penales y algunos delincuentes, podían conseguir identidades falsas para cometer fraudes inmobiliarios o de otra naturaleza, además de evadir procesos legales.
Y otras personas, que no eran delincuentes, podían evitar el cumplimiento de responsabilidades civiles, como son juicios de alimentos o poder estar doblemente casados.
¿Por qué quienes necesitaban un acta falsa sabían que en Tepeyahualco podían conseguir actas de nacimiento falsas?
Miembros del actual ayuntamiento han escuchado algunas versiones de que era un secreto a voces que agentes de la Policía Judicial de diferentes partes de Puebla, y de otras entidades, eran algunos de los personajes que recomendaban acudir a ese municipio para poder adquirir una identidad falsa.
De hecho se cree que los habitantes de Tepeyahualco eran lo menos enterados de que estaba ocurriendo esas anomalías, las cuales fueron detectadas hasta que llegó la nueva administración municipal, encabezada por la priista Laura Zapata.
Funcionarios del ayuntamiento que llegaron al puesto en el pasado mes de febrero no solamente se dieron cuenta de la falta de los libros del Registro Civil en que se hicieron las anotaciones de actas con datos falsos, sino que con asombro se percataron que eran frecuentes las solicitudes de ciudadanos que pedían conseguir documentos apócrifos y ofrecían mucho dinero a cambio de ello.
Lo curioso del caso, es que el anterior alcalde, Antonio López González, junto con su familia, desde hace varias semanas se han ausentado de la cabecera municipal, como si supieran que algo malo les podría ocurrir.
Hasta ahora se desconoce si el edil era el directamente responsable de la elaboración de documentos falsos que se pagaban por varios miles de pesos.
Al ex alcalde no solamente se la está investigando por lo que pasaba con las actas de nacimiento, si no también porque al final del trienio pasado se vendieron siete vehículos que eran propiedad del ayuntamiento sin que se haya justificado esa operación comercial.
Luego de haberse conocido que el alcalde de Izúcar de Matamoros, Rubén Gil Campos, era un peligroso narcotraficante de Nueva York y que llegó al puesto de edil sin que nadie, en México, detectara que en EU era investigado, la historia de Tepeyahualco suena como algo posible y que no es difícil que hechos similares se repitan en otros municipios de territorio poblano.