Con base a ese estudio, Puebla ha ocupado los primeros lugares en corrupción en los últimos años: en 2003 obtuvo el nada honroso primer lugar, aunque para 2005 mejoró su posición al llegar a la octava posición pero manteniéndose entre los primeros 10 estados.
En la reciente encuesta, Puebla fue calificada con 11 puntos –en 2005 tuvo 10.9 y en 2003 llegó a 18 puntos– colocándose en el cuarto lugar de corrupción.
En general, las actividades con más corrupción son: pagar a los franeleros para estacionar su automóvil en la vía pública, evitar ser infraccionado o detenido por un agente de tránsito y evitar que un agente de tránsito se lleve su automóvil al corralón así como sacar su automóvil del corralón.
Seguido por: pasar sus cosas en alguna aduana, retén, garita o puerto fronterizo; pedir al camión del municipio que se lleve la basura; evitar la detención en el Ministerio Público o realizar una denuncia, acusación o levantar un acta o lograr que se le dé seguimiento a un caso; recuperar su automóvil robado; trabajar o vender en la vía pública y aprobar la verificación vehicular.
Fueron evaluados 35 trámites y los estados con mejor calificación en transparencia y buen gobierno –menos corruptos– fueron: Colima, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit y Michoacán.
Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno (INCBG)
Ésta es la cuarta entrega del INCBG (2001, 2003, 2005 y 2007), el índice registra la corrupción en servicios públicos ofrecidos por los tres niveles de gobierno y por particulares en una escala que va de cero a 100: a menor valor, menor corrupción.
Metodología
Muestra estrictamente probabilística de 14 mil 836 hogares a nivel nacional: 32 encuestas, una por entidad federativa con un margen de error para resultados nacionales menor al 1 por ciento. Misma estructura urbano–rural que la del Conteo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) 2005.
Actos de corrupción
En 2007 se dieron 197 millones de actos de corrupción en el uso de servicios públicos provistos por autoridades federales, estatales, municipales, así como concesiones y servicios provistos por particulares. En 2005 fueron 115 millones.
El año pasado, en promedio las “mordidas” costaron a los hogares mexicanos 138 pesos, mientras que en 2005 costaron 177 pesos. En 2007 se pagaron más de 27 mil millones de pesos de “mordidas” en servicios públicos por los hogares, en comparación con los 19 mil millones de pesos en 2005. (Carla Toledo)