Primeramente, expuso que son 28 piezas las que traen de exposición, y que no están a la venta, de íconos (santos) de religiones ortodoxas de los siglos XVII y XVIII, y también modernas, cáliz, documentales sobre el folklore ruso y la vida cotidiana, además de una serie de fotografías que muestran la labor importante de los astronautas, en ese país, en el contexto del Día Mundial del Cosmonauta.
Esta misma exposición, explicó Jorge Machrtuhak, la realizan en toda Latinoamérica, Europa, África, y la gran mayoría de las entidades mexicanas. Es la tercera vez que llegan a Puebla, pues generalmente esta muestra se presenta en la Cámara de Diputados, en el Palacio de San Lázaro.
Dijo que existe gran variedad de artesanía rusa reconocida internacionalmente, como los huevos de pascua, que son de madera pintados a mano con la antigua técnica de pintura en miniatura de los “iconos” bizantinos. Los huevos de pascua son de diferentes tamaños y en ellos se plasman diferentes temas como: paisajes, cuentos, motivos religiosos y folklore ruso.
También citó que en la gama artesanal también están las cajas rusas, “estás son pintadas a mano por artistas de Fedóskino, la escuela rusa más famosa de pintura en miniatura. Los artesanos utilizan tintura muy diluida, no sin antes ser bañadas en oro o plata; los detalles que se esbozan cuentan con una temática muy recurrente, el de las carreras en trineo llamadas ‘Troikas’”.
Otros productos artesanales de peculiar belleza son los broches Zhostovo, que son charolas de madera y pintadas a mano con flores y frutas; de la misma forma están los “templetes lacados”, trípticos de pinturas religiosas; el ámbar del Báltico, piedra orgánica utilizada para pulseras, anillos y collares. Sobre esta gema, explicó que se dice que cuenta con poderes curativos, que se atribuyen a restos de pequeños insectos petrificados desde hace miles de años; y los dedales, miniatura artesanal pintado a mano con paisaje y aves.
De esta gran variedad, destacan la famosa Matrioshka, que proviene del nordeste de las afueras de Moscú, y consiste en una muñeca de madera lacada, que dentro de ella hay otras figuras de menor tamaño, y generalmente representa a una niña con vestido tradicional ruso.
El pasado sábado, el agregado cultural de la Embajada de Rusia, en México, Vladimir Yaroshevsky, fue el encargado de inaugurar el evento, día en que se realizó una muestra gastronómica con comida y bebidas típicas rusas.
La exposición estará hasta el 18 de abril, y puede admirarse de 9 a 20 horas, en el Centro Libanés (Avenida Hermanos Serdan 222). La entrada es gratuita, y las piezas están a la venta, los precios oscilan entre 50, 100, 150 y hasta los mil pesos.