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Lunes, 14 de abril de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

El abarrotado Teatro Principal ovacionó de pie al maestro del violonchelo: Carlos Prieto

El violonchelista y compositor mexicano Carlos Prieto estuvo ayer domingo en la Angelópolis para ofrecer un concierto, ante un abarrotado Teatro Principal, que aplaudió de pie a uno de los mejores del mundo. Previo al recital, donde se presentó como solista de la Camerata en movimiento, dijo a La Jornada de Oriente que tocar en provincia resulta muy enriquecedor. “El público en todas las capitales de los estados de México son muy parecidos, por eso cuando se habla del público de provincia no entiendo en absoluto el término despectivo, porque tanto los poblanos como los oaxaqueños y los capitalinos son un público exigente y conocedor; por esta razón yo tengo una enorme satisfacción de salir a tocar, porque es agradable compartir esta música fuera del Distrito Federal”.

 
(Yadira Llaven)
Puebla, Pue.

Prieto, acompañado de un chelo Stradivarius llamado El Piatti, por Carlo Alfredo Piatti, y que él propio intérprete apoda afectuosamente “Chelo Prieto”, interpretó por casi dos horas un programa esencialmente Latinoamericano: Piazzolla, Revueltas, Romero y Moncayo.

En entrevista, con este medio, comentó que la mitad del año se la pasa ofreciendo conciertos fuera de México, y la mitad restante lo destina a presentar recitales al interior de la República. “Soy miembro del Seminario de Cultura Mexicana, que cuenta con 60 corresponsalías en el país, y cuando una de ellas solicita que vaya a dar un concierto, pues siempre intentamos cumplir con la atención. Por medio de este instituto he tocado desde Tijuana hasta Chiapas, en la frontera con Guatemala, y no sólo en las capitales de los estados, sino en pueblos donde nunca habían visto un violonchelo, y siempre he encontrado una respuesta muy interesada y positiva de los públicos, a veces hago, antes del concierto, una pequeña explicación de las obras que se van a tocar para que la comprendan mejor”.

–Partiendo de que la gran mayoría de las obras que se conocen, en música instrumental, clásica, proviene de Europa ¿qué tan importante resulta difundir las composiciones latinoamericanas? se le pregunto.

–Fundamentalmente. Yo siempre toco obras de compositores latinos, que combino con autores europeos. Hasta la fecha he tenido la fortuna de estrenar más de 80 obras, la mayoría dedicadas a mí, por los principales compositores de México e Iberoamérica, me refiero a toda América latina,  España y Portugal. He interpretado a compositores venezolanos, chilenos, peruanos, bolivianos, brasileños, y cubanos, porque la música que se hace acá, no demerita de la otra.

El promotor de la música contemporánea, detalló que el compositor cubano Carlos Fariña le escribió un concierto para chelo y orquesta, que años después estrenó en Xalapa, con la Orquesta de la entidad, que dirigió su hijo Carlos Miguel Prieto, y que también fue estrenada en Puebla hace más de un lustro.


“Es un error estudiar
música a los 18 años”

–¿Cómo se encuentra la educación musical en el país?

–Los instrumentos como las lenguas hay que empezar a estudiarlos en la niñez, un niño de dos años lo mandan a China, y en unos cuantos meses está hablando como un chino, mientras que a un adulto, si se le manda a este país, le costará años en aprenderlo. Y los instrumentos musicales son lo mismo, hay que empezar en la niñez para que se aprendan bien.

En ese sentido, el maestro Prieto ejemplificó que, una de las escuelas que ha pugnado por la educación temprana musical es el Conservatorio de las Rosas, que se ubica en Morelia, Michoacán. “Se trata del conservatorio más antiguo de América Latina y es una institución que ha avanzado muchísimo sobre el tema”.

“Debido a que antes la música era para el estudio profesional, hace algunos años inauguró un sistema que inicia desde el preescolar para estudiar un instrumento musical, y que continúa en la primaria y la secundaria, y aquellos niños que tengan talento e interés, después de este nivel, podrán pasar al conservatorio”.

“Esto es una cosa fundamental –agregó–, porque es un error completo pensar que se puede estudiar la música hasta los 18 años”.

Antes, rememoró, dentro del programa de educación básica en México se contemplaba a la música como una asignatura más del plan de estudios; sin embargo, con el tiempo, “no sé por qué la quitaron, por lo menos en la mayor parte de las escuelas que yo conozco no existe”.

Sin embargo, reconoció que, “es cierto que talvez no sean muchos los niños que se dediquen a la pintura o a la música, pero me parece que es parte de la formación integral que existan materias como estas, como lo ha logrado el conservatorio de Morelia”.

Expuso que su experiencia con la música se dio desde los cuatro años de edad, “empecé porque había una gran tradición de música de cámara en la familia, mis papás, mis abuelos, mis tíos, todos tocaban algún instrumento de cuerda: violín, viola, violonchelo; por eso que muy pronto inicié a tocar cuartetos en el seno de mi familia, pero esa es una suerte enorme que tuve”.

Por lo anterior, recomendó a los padres de familia que “expongan a los niños a la música clásica, que es muy fácil de ser aceptada, que escuchen Mozart, a Beethoven, Haydn y de Tchaikovsky”.

“Si al niño le gusta la música, ya sea ranchera, es altamente posible que le gusten otros tipos de música, por eso es importante que los padres de familia les hagan conocer sin miedo la música clásica, y si tienen facultades sería conveniente que además de sus estudios de nivel básico estudien un instrumento. En México –añadió–, la guitarra es un instrumento muy importante, y en este país hay grandes maestros”.

Reconoce al poblano Juan Hermida como un gran chelista

El legendario compositor exteriorizó su enorme gusto  por visitar Puebla y también Cholula, donde ha tocado con orquesta de jóvenes. “El año pasado –refirió– estuve en la Universidad de las Américas (UDLA) y ofrecí un concierto con un gran chelista poblano que es el maestro Juan Hermida. Con el toqué una suite para dos violonchelos de un compositor mexicano que vive en Nueva York, Samuel Zyman; y el Cuarteto Prieto tocó Quinteto de Schubert para dos chelos, y los dos chelos fueron interpretados por Hermida y yo”.

Sobre la suite para dos chelos, refirió que es una obra que más interpretó el año pasado, la tocó cuatro veces, una con el chelista Yo–yo ma, cuando estuvo de visita  por México, pero recalcó la ocasión que estuvo con Hermida, y ahora con la Camerata en movimiento, que dirige el maestro Julio Saldaña.

Finalmente, destacó que la razón principal que lo movió para estar en esta ciudad fue la propuesta de la orquesta de los niños pobres, provenientes de la región de los volcanes de Puebla, que cursan talleres instrumentales en la asociación civil Música Esperanza.

A los cuatro años se inició en la música

A los cuatro años de edad, Carlos Prieto empezó en el estudio del violonchelo. Su maestro fue el chelista húngaro Imre Hartman. Posteriormente, hizo estudios con Pierre Fournier, en Ginebra, y con Leonard Rose, en Nueva York.

Ha tocado con la Royal Philharmonic Orchestra de Londres, la Orquesta Sinfónica de Berlín, la de España e Irlanda, la Orquesta de Cámara de Moscú, la Camerata de San Petersburgo, la American Symphony Orchestra, entre muchas más.

Ha grabado más de 80 obras: las Suites completas de J. S. Bach, también de Shostakovich, Saint– Saens, Tchaikovsky, Rachmaninov, Kodaly, y una serie sin precedente de 11 discos dedicados a la música de América Latina y España, que incluyen estrenos mundiales; pero, de la misma forma ha escrito los libros: Cartas rusas, Alrededor del mundo con el violonchelo, De la URSS a Rusia, Las aventuras de un violonchelo, historias y memorias, esta última talvez la más vendidas.

En 1994 fue nombrado miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana, y un año después recibió la medalla Mozart, en grado de excelencia, de manos del embajador de Austria en el país, igualmente mereció el premio  del Instituto Cultural de México en Nueva York, la Orden de las letras y las Artes en el grado de Oficial, la distinción Eva Janzer titulado Chevalier du violoncelle.

La Universidad de Yale le otorgó el premio de Liderazgo cultural por su labor musical en el mundo. Desde 2004, es consejero–asesor de Bellas artes de la Universidad de Texas, en Austin; y el año pasado recibió de manos del rey de España la Encomienda de la orden del mérito civil.

Cuenta con un premio propio, cada año el Conservatorio de las rosas, de Morelia, y el Conaculta llevan a cabo el Concurso Internacional de Violonchelo “Carlos Prieto”.

 
 
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