Te felicito por el campeonato ganado a pulso el día de ayer, me contabas con emoción, por el equipo en el que militan tus hermanos. Justifica Gracia que hayas viajado por más de 10 horas en un lapso tan breve. Sin embargo tu regreso a clases el día de hoy, 14 de abril, coincidirá con la tercera Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) que la Secretaría de Educación Pública aplica en escuelas del sistema educativo nacional. Enlace, se señala en la “Bienvenida” a http://www.enlace.
sep.gob.mx/ firmada por Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública Gracia, que la prueba “es una de las herramientas fundamentales del Sistema Educativo Nacional que permite explicar avances o limitaciones para sustentar procesos de planeación y toma de decisiones para mejorar la calidad educativa y atender criterios de transparencia y rendición de cuentas.
Como hemos platicado Gracia, la difusión de los resultados de las aplicaciones en años anteriores han despertado un sin número de reacciones. Desde las de quienes fatalistas se desgarran las vestiduras por los resultados obtenidos por nuestros vástagos, hasta aquellos que minimizan los resultados de la prueba resaltando el mal diseño con la que ha sido elaborada o bien la de quienes esperan se convierta en una varita mágica que transforme el quehacer del sistema educativo.
En todo caso, Gracia, vale la pena rescatar algunos de los elementos establecidos en el artículo tres de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley General de Educación (LGE) que permiten destacar la responsabilidad histórica de la autoridad educativa federal en el atraso y/o avance en la adquisición de “calidad esperada” con la que deberían egresar los estudiantes de educación básica –primaria y secundaria y media superior.
Si bien es cierto que Artículo 29 de la ley citada establece literalmente que “Corresponde a la Secretaría la evaluación del sistema educativo nacional, sin perjuicio de la que las autoridades educativas locales realicen en sus respectivas competencias. (y que) Dicha evaluación, y la de las autoridades educativas locales, serán sistemáticas y permanentes. Sus resultados serán tomados como base para que las autoridades educativas, en el ámbito de su competencia, adopten las medidas procedentes.”, la fracción III, del artículo tres constitucional prescribe que “Para dar pleno cumplimiento a lo dispuesto en el segundo párrafo y en la fracción II, el Ejecutivo Federal determinará los planes y programas de estudio de la educación preescolar, primaria, secundaria, y normal para toda la República.”, asunto ratificado mediante lo dispuesto en la fracción I del artículo 12 del Capítulo II, del federalismo educativo, de la LGE, que ratifica de manera contundente la exclusividad de la autoridad educativa federal –Ejecutivo federal– para “I. Determinar para toda la República los planes y programas de estudio para la educación preescolar, la primaria, la secundaria, la Normal y demás para la formación de maestros de educación básica …”.
Adicionalmente valdría la pena considerar que a mas de señalar, Gracia, fracción II, artículo tres de la Constitución, que “El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.”, la autoridad educativa federal mantiene como atributos reservados por la LGE el “VI.– Regular un sistema nacional de formación, actualización, capacitación y superación profesional para maestros de educación básica; VII.– Fijar los requisitos pedagógicos de los planes y programas de educación inicial que, en su caso, formulen los particulares; XI.– Realizar la planeación y la programación globales del sistema educativo nacional, evaluar a éste y fijar los lineamientos generales de la evaluación que las autoridades educativas locales deban realizar”.
Juez y parte. El ejecutivo federal es responsable de la formulación de los planes y programas con los que se forman niñas, niños, púberes y adolescentes, de la educación –buena o mala– que reciben quienes, docentes, trabajadores de la educación, maestros, profesores, tienen la función de atender a los primeros y de evaluar a quienes objetos del proceso de enseñanza aprendizaje resultan reprobados por quien asumió el papel, el gobierno federal, de calificar los resultados de un proceso que está en sus manos. Enlace a prueba, y el evaluado será finalmente quien ejerce el monopolio educativo. Ojalá y sirva para cumplir con lo firmado por Josefina.