Los melómanos se tardaron más de 10 años en reconocerles importancia dentro de la historia de la música. El rock actual no sería lo que es si no hubiera sido por los Pixies. David Bowie los considera, junto con Sonic Youth, como los músicos más irresistibles de toda la década de los 80. Thom Yorke, vocalista de Radiohead, cuenta que el verdadero primer concierto en vivo al cual asistió fue de los Pixies en Inglaterra y agregó que todos debían preguntarse cual sería el caso de crear una banda si no iban a sonar como los Pixies.
Joey Santiago y Black Francis (cuyo nombre real es Charles Thompson IV), aburridos en la universidad, decidieron iniciar una banda. Black pagó un anuncio clasificado en el periódico en busca de una bajista al que le gustara el folk de Peter, Paul and Mary y el punk de Hüsker Dü. Kim Deal fue la única que respondió y ese anuncio se volvió la definición del sonido de la bajista y cantante. Deal es una muñeca rota, tiene una voz que suena dulce e ingenua pero canta temas oscuros que espantan. Kim Deal se bautizó, en sus primeras grabaciones, como Mrs. John Murphy, adoptando el nombre de su marido, el responsable de contactar al que sería el baterista de los Pixies, David Lovering. Lovering es como el conejito en el comercial de las pilas porque parece nunca cansarse ni necesita tiempos parar tomar aire. Black Francis asumió el papel de líder y compositor principal de la agrupación. Joey Santiago, en retrospectiva, es considerado uno de los guitarristas más subvaluados del rock: le pegaba a la guitarra, la sacudía, jalando las cuerdas, viciando el sonido contra el amplificador y creando una impresionante diversidad de sonidos sin la ayuda de un pedal o procesador. En esencia, las canciones de los Pixies son de estructura pop pero pocos podían gritar con tanta furia como el joven Frank Black. Lo que conmociona de sus composiciones es la dinámica que generaron al contrastar versos suaves y coros explosivos, sobreponiendo a Black desgarrándose la garganta y a Kim Deal cantando tierna y melodiosamente. Esta fórmula es ya hoy en día común pero los Pixies son en parte responsables de la aceptación de este estilo al grado que incluso Avril Lavigne lo aplica en sus producciones.
La vida de la agrupación fue corta pero sustanciosa: en ocho años grabaron un demo, un e.p. y cuatro discos. No existe disco malo de los Pixies, aunque algunos dicen que los últimos dos no son tan buenos como los primeros. Sin hacer comparaciones; ignorando la existencia de los otros álbumes; sin juzgarlos a partir de una medida estandarizada y sin referencias a los alcances del propio material de los Pixies, los cuatro discos, independientemente, son fabulosos. Durante su carrera ellos impactaron más a una audiencia en Europa que en su natal Estados Unidos. Los Pixies fueron la banda de Black Francis. Kim Deal, con el tiempo, necesitó más libertad y espacio creativo y eso generó fricción entre sus miembros. Las drogas y el alcohol también ayudaron y Black acabo por avisarles, por medio de un fax, su decisión de terminar con los Pixies.
Él volvió a aparecer como Frank Black e inició una productiva carrera solista. Joey Santiago continuó al lado de Black por muchos años y en 2004 lanzó un disco con su esposa bajo el nombre The Martinis. Lovering dejó la batería y se convirtió en mago. Kim Deal creó la agrupación The Amps aunque el proyecto The Breeders con su hermana gemela Kelley es más importante. Kurt Cobain se preguntó porque Kim Deal, tan creativa, no había compuesto más canciones para los Pixies. En el año 2004, después de soltar rumores sobre una reunión del cuarteto, Black logró convencer a los Pixies hacer una gira. Esa gira incluyó los festivales más importantes del mundo y fueron recibidos por hordas de fanáticos que los Pixies ni se imaginaron en sus inicios. Se habló mucho que saldría un nuevo disco, pero al parecer Black no logró convencer a Deal para que trabaje con él en un estudio. Bajo su nombre Pixie, Black Francis y no Frank Black, lanzó el año pasado el disco Bluefinger: las rolas suenan sospechosamente a que él las había estado reuniendo para el disco de los Pixies. Las gemelas Deal, por su lado, acaban de presentar el cuarto disco de los Breeders. El álbum se llama Mountain Battles y lo puede escuchar gratuitamente en www.myspace.com/thebreeders. Kim Deal no necesita participar en una banda de otro músico; ella tiene curiosidades musicales propias que explorar y, además, lo hace muy bien.