La Jornada de Oriente ha solicitado entrevistas con diferentes autoridades de la dependencia para conocer su postura al respecto, pero hasta el momento no se ha dado alguna respuesta.
El pasado sábado Lydia Cacho estuvo de visita en la capital poblana para presentar su libro Memorias de una infamia, en el que narra detalladamente su detención en diciembre de 2005 por policías judiciales de Puebla en Cancún.
Durante la rueda de prensa de que ofreció denunció públicamente que ha recibido amenazas de muerte por parte de los agentes que la detuvieron.
Uno de los funcionarios con quien se solicitó la entrevista fue el director de la Policía Judicial, Hugo Isaac Arzola Muñoz, pero según se dijo en la Procuraduría General de Justicia, “no está”.
Es importante recordar que desde que se dio a conocer el caso del secuestro, tortura y asesinato que presuntamente cometieron cuatro policías judiciales, su director no ha aparecido ante los medios de comunicación, y ya no se encarga de las ruedas de prensa que se realizan para presentar a las personas que detiene esta corporación.
Esas ruedas de prensa sirven a los reporteros para abordar con los funcionarios temas que no han sido resueltos por la PGJ, pero las mismas han quedado a cargo de funcionarios de nivel medio que se niegan a responder preguntas argumentando “no tener información al respecto”.
Tampoco quiso hacer ninguna declaración sobre lo dicho por Lydia Cacho el titular de la Procuraduría General de Justicia, Humberto Rosales Bretón.