A finales de 2006, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal a través del programa Hábitat, la Comuna capitalina, el gobierno del estado y la Universidad Popular Autónoma de Puebla invirtieron 6.9 millones de pesos para recuperar y dignificar la imagen urbana del barrio de Santiago.
Con ese dinero se intervinieron 73 inmuebles, de los cuales 41 forman parte del patrimonio histórico de Puebla. Los trabajos incluyeron el remozamiento del jardín, colocación de nueva señalización, nomenclaturas y áreas peatonales. Los trabajos fueron para beneficiar directamente a más de 2 mil 500 habitantes y fueron inaugurados por la entonces secretaria de Desarrollo Social, Ana Teresa Aranda Orozco y por alcalde Enrique Doger Guerrero.
Sin embargo, desde hace más de tres semanas el SOAPAP decidió cerrar las calles 17, 19 y 21 Poniente, entre 13 y 19 Sur para realizar trabajos de sustitución de drenaje pluvial; aunque los vecinos reconocen que el organismo estatal les avisó de los trabajos y el cierre de calles, este aviso llegó el mismo día que comenzaron las obras.
En tanto, el director de Protección Civil del ayuntamiento de Puebla, Alberto Vivas Arroyo, reconoció que el SOAPAP no entregó ningún plano ni documento de los trabajos que se realizan en Santiago, por lo que desconoce que se está haciendo más difícil informar a la población. Sin embargo, anticipó que por el momento no habrá ninguna sanción hacia el SOAPAP.
“Éstas son obras que están ayudando al beneficio de nuestro municipio, y sólo se hizo una recomendación al SOAPAP: los que hacen la obra tienen la obligación de verificar que tipo de alternativas viales se tiene para evitar congestionamientos. Tuvimos una reunión para pedirles nos ayuden a no cerrar tramos muy largos de calle, y en respuesta indicaron que tomarán las mediadas pertinentes y trabajaran sobre tramos cortos, para evitar se demoren servicios de emergencia o rescate en caso de una contingencia, como ocurrió hace unos días”, aseveró.
Sin embargo, el lugar continúa siendo de difícil tráfico vehicular, sobretodo en horas pico, como se pudo constatar durante un recorrido realizado por este diario. En el lugar no se observaron agentes de Tránsito municipal que auxiliaran a los automovilistas.
“Pican acá, pican allá, pican en todos lados para aparentar que los impuestos están trabajando, pero todo está mal hecho: obstruyen el trafico, las fachadas de las viviendas, es un despapaye”.