En entrevista con La Jornada de Oriente, explicó que Chapulco es la concentración de los escurrimientos que bajan de la junta auxiliar de San Baltasar Campeche, así como de las colonias del sur como Coatepec, y que se concentran en ese lugar. Aclaró que a diferencia de lo que se cree, no es un laguna, sino un bordo artificial creado para aprovechar el agua que contenían dos barrancas hoy desaparecidas. Su objetivo era concentrar el agua de las lluvias para sostener la agricultura de riego que se practicaba a un costado de Valsequillo.
Con el crecimiento de la ciudad, el cuerpo de agua fue perdiendo dimensiones hasta reducirse más de la mitad de su tamaño original. “Lo importante de Chapulco es recuperar un cuerpo de agua de los tantos que perdió la ciudad”, dijo.
Es más grande que la laguna de San Baltasar, indicó, pero a diferencia de ese otro cuerpo de agua, Chapulco está totalmente asolvado y concentra las descargas residuales de decenas de colonias del sur de la capital poblana. Sólo en cuatro meses del año tiene agua, es decir, en la temporada de lluvias; el resto del año permanece seca.
“El reto es ir incorporando acciones de saneamiento de agua residual y mantener un cuerpo que pueda ser ecológico dentro de la zona urbana”, afirmó. Pero el agua de lluvia, por si sola no es capaz de permanecer durante todo el año dentro del bordo.
“La capacidad del vaso es realmente pequeña, hay que desasolvar, pero aún con esto, tendría agua solo tres o cuatro meses. Si hay un desarrollo recreativo y se seca, se vería muy mal, sin embargo, en una acción coordinada mantener el agua de lluvia y mantener el nivel a través de agua tratada a este sistema podemos tener perfectamente un cuerpo de agua todo el año, que fue lo que se hizo en San Baltasar”, sostuvo.
En las condiciones en que está Chapulco no pude ser aprovechado para parque urbano como se pretende por el gobierno de la ciudad, indicó. La laguna tiene más de un metro de lodos y sedimentos, la cortina está totalmente deformada, hay pocos árboles y meter agua tratada en esas condiciones sería “perjudicial”, pues provocaría inundaciones en las zonas altas, pues ahora mucha gente vive donde hace años estuvieron las barrancas que alimentaban naturalmente de agua a Chapulco.
Durante un recorrido por la zona se pudo observar que varias familias ya edificaron casas en la zona de inundación de la laguna; incluso utilizan los letreros que indican que es propiedad del ayuntamiento de Puebla, como tendederos de ropa. “Un año con frecuentes lluvias va a ocasionar que aumente el nivel y esas personas van a tener un metro de agua de profundidad en sus casas”, pronosticó Solís Gómez.
Dijo que en la UAP se realizó un estudio que proponía retirar a la población que vive en la zona de riesgo de Chapulco, unas 40 casas en total que van desde la 16 de Septiembre hasta la 4 Oriente, en Arboledas de Loma Bella; la idea era proponer un dren que sacara el agua, mismo que no se hizo. “Si cae el mismo nivel de lluvia que hace 10 años en ese lugar va a haber problemas de inundación severa”.
Las cartas antiguas indican que la colonia Coatepec está asentada sobre diferentes cuerpos naturales de agua de uso agrícola; una vez que la zona fue pavimentada la zona se corre el riesgo de que los escurrimientos de agua corran más rápidamente, agregó.
“La parte de arriba de Chapulco la afectación que tiene son inundaciones, pero hacia abajo es peor, porque se está permitiendo construir en la zona de riesgo, detrás del Periférico, una falla en la cortina y un mal diseño del Periférico Ecológico, va provocar un problema. Es una lástima porque si juntáramos San Baltasar, Chapulco y Valsequillo tendríamos un corredor azul y verde que tanta falta le hace a Puebla”.