Fuentes dignas de crédito revelaron que el pacto consistiría en la renuncia de Miguel Ángel Dessavre Álvarez, el candidato impulsado por un frente opositor al Yunque, a favor de Arrubarena siempre y cuando éste logre que los 18 integrantes del CDM del PAN ratificados por asamblea presenten su renuncia.
Así pues, una vez electo el nuevo dirigente municipal, que sería Bernardo Arrubarena, procedería a la integración de un nuevo comité en donde serán incluidos los integrantes del frente opositor integrado por Jaime Aureoles, la diputada federal Violeta Lagunes, Genaro Ramírez, del grupo Panistas con la Sociedad, Pablo Montiel, del grupo de Pablo Rodríguez Regordosa; Miguel Covián, Jesús Encinas, del equipo de Ana Teresa Aranda, así como Angélica Ramírez, del grupo de Ángel Alonso Díaz Caneja.
Dichas fuentes explicaron que Bernardo Arrubarena ya comenzó con la operación política para lograr la renuncia de los integrantes del CDM del PAN –quienes fueron ratificados a propuesta del anterior dirigente Jorge Ehlinger Coghlan–, por lo que Miguel de Fabre podría declinar en unos días.
Ayer, concluyó el plazo para la inscripción de los candidatos a la presidencia del PAN municipal y los únicos anotados fueron Bernardo Arrubarena, Dessavre Álvarez y Marco Ramírez. La elección se llevará a cabo el próximo 20 de abril en el Centro de Convenciones Puebla.
Por lo mañana, el ex regidor Jesús Encinas Meneses destapó a Miguel de Fabre como el candidato del grupo opositor como parte de una mesa de diálogo impulsada por seis corrientes políticas dentro de Acción Nacional que se oponen a la imposición de Bernardo Arrubarena. Indicó que si bien Marco Ramírez participó en las discusiones, el viernes pasado anunció su deseo por inscribirse en la contienda.
En entrevista, el panista hizo un llamado a los integrantes del CDM a que presenten su renuncia como parte de un acto de buena voluntad y en aras de abonar a la estabilidad de Acción Nacional. Indicó que esto permitiría al nuevo dirigente municipal integrar un comité plural.
La contienda en el PAN municipal se ha caracterizado por la polarización de los de los grupos y corrientes, en particular por la supuesta imposición y dados cargados del Comité Directivo Municipal hacia Bernardo Arrubarena, a quien tildaron como emisario de las “familias custodias” y candidato del Yunque.
Dicha pugna obligó a Miguel Méndez, secretario general del CDM –quien presentará su renuncia al cargo el 20 de abril– a salir a los medios de comunicación para rechazar cualquier sospecha de imposición o inclinación de la estructura partidista a favor de Arrubarena.
“En está dirigencia no habrá ninguna imposición; las reglas están claras, todos los que estén con sus derechos a salvo, los que tengan la militancia, pueden participar. Esta es una invitación pareja para todos en lo absoluto”, respondió la semana pasada.
A la par, minimizó las críticas de diferentes corrientes en el sentido de que se adelantó la elección del dirigente municipal para impedir que entrara en funciones una nueva reforma en el blanquiazul, a través de la cual podrán votar todos los simpatizantes del partido, lo cual propiciaría la debacle de Arrubarena.