En tanto, en la delegación Puebla de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se informó que el caso llegó a las oficinas centrales de esa dependencia en la ciudad de México, puesto que están involucrados José Luis Llobera Abreu, quien funge como director general de Desarrollo Urbano y Suelo, y a Sara Topelson Fridman, subsecretaria de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio.
Se espera que este día la Sedesol sí fije una postura sobre el caso, mientras que el gobierno del estado de Puebla continúe haciendo mutis.
250 mil pesos por mes
Durante un recorrido realizado por este diario se pudo constatar que varios predios de la reserva, considerados como áreas verdes, están cercados con malla ciclónica y tienen rótulos que indican ser “propiedad privada”.
Otros rótulos marcan que terrenos aledaños a los anteriores son propiedad del gobierno del estado, y pertenecen a la Secretaría de Desearrollo Urbano y Obra Pública.
En los camellones, también marcados como áreas verdes de la reserva territorial, existen anuncios espectaculares de más de 15 metros de altura, que pagan una renta por el suelo donde están colocados. Lo que no se sabe es a quién y cuánto se le paga y menos quién autorizó los permisos de instalación.
Entre las plazas comerciales Angelópolis y Milenium, existe un espacio de seis hectáreas donde regularmente se instalan circos y otros actos privados. Ahí están colocados unos letreros para llamar a un teléfono celular si se desea contratar ese terreno: “Cualquier asunto 044 2223 492319”.
Este medio se dio a la tarea de llamar para preguntar; una voz masculina, que se negó a dar su nombre, informó que el lugar es reservado para espectáculos masivos y tiene un costo de renta de 250 mil pesos por mes. La contratación mínima es de un mes y la máxima es de tres.
Afirmó que el negocio es controlado por un particular –“no tiene nada que ver con el gobierno”–, y para abundar sobre la información se tiene que hacer una sobre los detalles de la contratación y demás es preciso enviar un correo electrónico a la dirección jlcastillom@gmail.com.
Los beneficiarios
De la expropiación que se hizo en 1992, de las cuales el gobierno del estado de Puebla obtuvo mil 081 hectáreas que expropió a los ejidatarios de San Andrés Cholula, San Bernardino Tlaxcalancingo, Santiago Momoxpan y La Trinidad Chiautenco en el decreto del 4 de mayo de 1992, deberían existir al menos 200 hectáreas de áreas verdes y equipamiento.
Ahora sólo restan 60 y están a punto de desaparecer, y en un futuro no lejano podría pasar lo mismo con el llamado Jardín del Arte, un espacio verde de 12 hectáreas dónde además de actividades recreativas, se realizan conciertos masivos.
Los beneficiarios en 16 años de la reserva territorial han sido los más de 30 fraccionamientos residenciales y de vivienda popular, entre los que destacan La Vista y Puerta de Hierro, donde un departamento puede llegar a costar hasta 300 mil dólares, así como universidades como el Tecnológico de Monterrey, Iberoamericana, y la Autónoma de Puebla y los centros comerciales.