El dirigente Canacintra, señaló que además del IETU, el hecho de que los deudores del fisco sean enviados al Buró de Crédito pone en riesgo la competitividad del 30 por ciento de las pequeñas y medianas empresas que se apalancan con los recursos del sector bancario.
En entrevista, el empresario comentó que muchos de sus afiliados lo han llamado para manifestarle sus dudas respecto al descuento del IETU anunciado el 3 de marzo por el presidente Felipe Calderón en el “decálogo” de medidas económicas para mejorar las condiciones económicas de las empresas.
Entre las 10 medidas anunciadas por el titular del Ejecutivo federal se ofreció un descuento del 3 por ciento en los pagos provisionales de los Impuestos sobre la Renta (ISR) y del IETU de febrero a junio; pero el dirigente remarcó que se han observado algunas incongruencias en el procedimiento y los empresarios no entienden la forma en la que se hará efectivo el descuento.
Por lo que se reunirá con especialistas fiscales para obtener una explicación al respecto, porque aún cuando la medida se empiece a poner en práctica, al final del año se va a tener que pagar el monto que se les descontó. “Se puede decir que es una ayuda financiera en donde nos atrasan este pago, pero finalmente lo vamos a tener que pagar al fina del año”.
Los beneficios no serán tan reales como se esperaba, lamentó el industrial, ya que la medida es un pequeño paliativo, y aún cuando la intención pudiera ser buena, los resultados se conocerán al final del año.
Sobre los datos que presentó el Sistema de Administración Tributaria (SAT) respecto a que la recaudación del Impuesto Empresarial a Tasa Única ha rebasado las expectativas, Mtanous Abboud dijo que es bueno para el país porque va a tener más dinero, pero criticó que sea a costa de los que siempre pagan impuestos.
Al dirigente también le preocupa que los empresarios con adeudos en el fisco sean dados de alta en el Buró de Crédito, ya que no les permitirá acceder a préstamos, y es que del 30 al 40 por ciento de las micro, pequeñas y medianas empresas mantienen sus actividades con recursos de la banca, por lo que está en riesgo su competitividad.