En entrevista, el representante de la empresa más importante en el estado reconoció que en los dos primeros meses del año las ventas en Estados Unidos han caído, pero aclaró que el porcentaje no ha sido alto, por lo que no ha impactado el nivel de producción de la planta poblana y no perjudicará a la plantilla laboral.
Sin embargo, añadió: “Tampoco quiero ocultar que debido a los incrementos de productividad a finales de año estaremos contando con un poco menos de personal”, pero evitó adelantar el número de los trabajadores que serán recortados.
Destacó que la meta anual de productividad es de 10 por ciento, pero aclaró que eso no significa que la reducción de personal será en el mismo porcentaje. Actualmente están trabajando jornadas con muchas horas extras, por lo que se buscarán modelos para reducir de esos periodos extraordinarios.
Mientras tanto, la firma no tiene previsto paros de producción, ni por la situación de mercado ni por las negociaciones de contrato colectivo en verano. Al contrario, desde este sábado se reinició la jornada de fines de semana que se interrumpirá solamente si hacen falta algunos de los componentes que son importados.
“La situación del mercado en EU y de México es difícil y las ventas se han reducido, no tengo las cifras exactas de la caída, pero no son dimensiones tan significativas, estamos trabajando al máximo de la capacidad pero se están desplazando volúmenes de producción a otros lugares de Europa”, dijo.
El Córdoba podríahacerse en Puebla
Cuestionado sobre la posibilidad de que pueda armarse en Puebla el modelo Córdoba de Seat, Lindner dijo que la firma decidirá el lugar en donde se ensamblará este modelo a más tardar en tres meses, y en caso de que sea en el estado, será necesaria una inversión aproximada a 100 millones de dólares para ampliar la capacidad de la planta.
“El problema principal es que estamos trabajando al máximo de capacidad y no hay capacidad para más, por lo que sería necesario ampliar la capacidad de la planta”, dijo.