Con una inversión de 400 mil dólares para los próximos dos años, Volkswagen de México inició formalmente el rescate de 200 hectáreas del Popo–Izta; por lo que, junto con los proyectos de otras empresas, será reforestado el 12 por ciento del parque nacional en un plazo de cinco años.
El viernes pasado, tras un recorrido por el parque nacional Popo–Izta, el presidente de Volkswagen de México, Otto Lindner; el comisionado nacional de Áreas Naturales, Ernesto Enkerlin, y el titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales en el estado, Francisco Castillo Montemayor, plantaron los primeros árboles del proyecto de reforestación que llevará a cabo la armadora junto con la Fundación Produce y la Comisión Nacional de Áreas Naturales.
Con este proyecto se espera aumentar la captación de 900 mil metros cúbicos de agua por año hacia las reservas acuíferas subterráneas de la región; para ello, la firma automotriz invertirá 400 mil dólares en dos años para plantar 300 mil pinos de alta montaña y elaborar 11 fosas ciegas, así como obras de retención del agua.
En entrevista, el director del Parque Nacional Popo–Izta, Alejandro López López, informó que con el apoyo de un grupo de empresas, en breve podrán ser reforestadas las 5 mil hectáreas que se han perdido desde 1992, lo que representa el 12 por ciento de la superficie del parque.
Además del proyecto de Volkswagen, el Grupo Modelo reforestó 175 hectáreas, Fomento Ecológico de Banamex y Reforestamos México de Bimbo adoptaron casi 3 mil hectáreas, el Grupo Televisa –para hacer una compensación del uso del parque para la transmisión de sus señales– se comprometió con 200 hectáreas y el Grupo Proyecta ha solicitando 100 hectáreas.
En total, se están certificando 5 mil nuevas hectáreas a la superficie de conservación, es importante, porque representa lo que se ha perdido en los últimos 15 años debido a la sequía, tala y a la actividad del volcán, señaló el directivo.
Los primeros árboles plantados por las empresas ya son adultos, los demás estarán listos en cinco años, gracias a la metodología que se utiliza para protegerlos del ganado, incendios y tala, destacó López López.
El funcionario explicó que anteriormente del 8 al 13 por ciento de los árboles sembrados sobrevivía, pero actualmente el 60 por ciento llega a la edad adulta, y aunque el costo es 10 veces más –4 mil pesos por hectárea– vale la pena, destacó.