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Jueves, 27 de marzo de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Estado
 
 

Despiden del ayuntamiento a Pineda Ramírez, hombre cercano al presidente municipal Eleazar Pérez

 
(Miguel Ángel Domínguez Ríos)
Atlixco, Pue.

Aunque la señal de “cortar la cabeza” de algunos malos funcionarios, lanzada recientemente por el edil Eleazar Pérez Sánchez, tenía como límite los primeros 100 días de su gobierno, durante las primeras horas del pasado martes un boletín oficial del ayuntamiento causó sorpresa, anunciaba la irrevocable e inmediata salida de Jorge Rogelio Pineda, hombre de confianza y cercanía del edil, por un motivo: el presunto pleito en un taberna de la zona de tolerancia. 

En respuesta, en una charla exclusiva para este diario, además de desmentir la versión difundida por la Comuna, el afectado pidió dos cosas: “Terminar con el escarnio de la mayoría de la prensa, que ya afectó considerablemente a mi familia, y tener la oportunidad de escuchar mi versión, especialmente el alcalde Eleazar Pérez, por quien fui capaz de entregar la vida en los tiempos turbulentos de la campaña”.

El inicio

Antes de las 10 de la mañana de ese martes, desde las oficinas del departamento de Comunicación Social, salió el mensaje mencionado que reproducimos textualmente: “El ayuntamiento de Atlixco se deslinda de lo que su personal, fuera de su horario laboral, haga en su vida personal o tiempo libre, por lo que en el caso de Jorge Rogelio Pineda Ramírez, éste debe personalmente asumir la responsabilidad de sus actos –en que se vio involucrado entre particulares–, al igual que cualquier otra persona que sea partícipe en situaciones irregulares o delictivas”. 

Sigue el despacho: “En ese sentido, la Dirección de Comunicación Social de la Comuna –a través de Erika Jiménez Huerta– informa que el señor Pineda a partir de este día deja de fungir como coordinador de Direcciones, por lo que está sujeto a las investigaciones que las autoridades competentes tengan que llevar a cabo”. 

Asimismo, explica literalmente la circular, “el bar en el que se suscitaron los hechos donde se vio envuelto Pineda Ramírez está siendo analizado, toda vez que este tipo de centros nocturnos, deben respetar el horario de apertura y cierre que el reglamento del ramo señala, por lo que quienes violen el mismo se harán acreedores a las multas que el mismo estipula, inclusive hasta la clausura por parte del área correspondiente del ayuntamiento de Atlixco”. 

Es primicia del presidente municipal, finaliza el boletín, “que el personal que labora en el ayuntamiento debe conducirse con rectitud, honradez y honorabilidad, principalmente en el tiempo de trabajo en el que tiene que servir a la ciudadanía, objetivo principal de la actual administración”.

Pineda Ramírez es un personaje polémico para la política local. Acusado por sus enemigos de prácticas poco transparentes en su mandato al frente del hospital municipal y en la delegación de seguridad vial del estado, el ex colaborador de Ramón Peña Melche en el Plan Operativo Popocatépetl fue uno de los primeros en subirse a la campaña de quien presuntamente hasta ese día era su jefe; esto, luego de fracasar en su intento de fundar una nueva organización fuera del PRI.

Visiblemente consternado y dolido “por el trato de algunos de tus compañeros periodistas que hasta terminaron burlándose y escribiendo cosas nada ciertas en contra mía a cambio de algunos pesos”, Pineda contestó la llamada de La Jornada de Oriente:

“Tenía cuatro días metido en el recinto ferial tratando de salvar el programa de los viveristas. Cuando terminé esa encomienda el pasado domingo, cansado y sin una copa de alcohol, decidí quedarme en el palenque a observar las peleas de gallos, al final descubrí que el coche había quedado encerrado y por eso salí con uno de los apostadores de ese lugar”, contó.

Rumbo a su casa, añadió, el hambre comenzó a manifestarse. “Yo dejé en claro que no iría al mercado y propuse asistir a una lonchería atrás del rastro (donde inicia la zona de tolerancia) llamada bar Vista Hermosa. Es una lonchería dónde llega una señora a vender precisamente alimentos. Muchos la conocen, es mayor de edad y ya no está dedicada a trabajar en eso (prostitución)”.

Después de pedir un “chilate de pollo”, continuó, Pineda solicitó un copa. “En ese sitio había dos personas que no alcancé a identificar; de momento, una de ellas gritó: ¡Ahhh!, éste es el hijo de la chingada que impide nuestro trabajo, y cuando siento madres, una botella quedó estrellada en mi cabeza. No hubo discusión y pleito, sólo la herida de 14 puntos. Casi de inmediato sentí que estaba encima, y con varias cosas a la mano intenté defenderme. Recibió uno o dos golpes. Eran dos personas los agresores. Esa es la versión real de los acontecimientos. Tampoco existe mujer de por medio”.

–Al principio comentaste que tu salida del ayuntamiento era unilateral, ¿porqué?

–Si, es unilateral y es muy sencillo explicarlo debido a que nada más oyeron el testimonio de las otras personas, pero nadie, incluido el edil, es capaz de escucharme. En la Comuna siguen vivos intereses políticos y personales que terminarán por hacerle mucho daño a Eleazar Pérez, advirtió. 

El aviso

El sábado 15 de marzo, Eleazar Pérez dijo ante los medios de comunicación que debido a comportamientos nada recomendables con la ciudadanía, por lo menos cinco funcionarios de primer nivel estaban en la cuerda floja. “Desafortunadamente escapa de nuestras manos la actitud de esta gente. No sé qué ocurre con ellos, porque con un nombramiento empezaron a sentirse como “elevados”. Todos saben que esto es de tres años y en consecuencia no es nada bueno buscarnos enemigos”.

A pesar de no ser muy claro sobre qué directores o jefes de área no llegarán a los primeros 100 días, entre el círculo político, de la prensa y de los pasillos de palacio corre la versión, no confirmada, pero tampoco desmentida, de que Pérez Sánchez aludió a los responsables de las siguientes carteras: Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia municipal, hospital municipal, mercados y tianguis y obras y servicios públicos, por eso la sorpresa mayor en el caso de Jorge Pineda.

El alcalde de Atlixco fue enfático en señalar que este es un aviso para el resto de sus colaboradores, sobre todo para quienes se sienten mareados con el puesto en el ayuntamiento.

 
 
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