El municipio de Izúcar de Matamoros se ha visto sacudido por la noticia del alcalde de ese lugar, Rubén Gil Campos, quien fue detenido en Los Ángeles, California. Hasta ayer se había intentado ocultar la noticia con versiones de que el edil está enfermo.
Sobre lo que ha ocurrido con el edil y empresario transportista, hay varias preguntas que deben ser aclaradas. Una de ellas es por qué el comisionado del gobierno de Puebla para dar atención a los migrantes, Carlos Olamendi, siendo un servidor público, se ha visto involucrado en actividades político–electorales y empresariales de Rubén Gil.
Pero además, por qué a Olamendi, siendo un personaje que ha estado vinculado al gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y el ahora candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, son políticos claramente antiinmigrantes, se le encomienda la atención de los poblanos que sin documentos migran a Estados Unidos. Eso no solamente resulta ser una contradicción, sino una decisión equivocada.
Acerca de Rubén Gil existen muchos rumores sobre su vida que lo vinculan a actos abusivos o que presuntamente serían ilegales. Es grave que esto ocurra con quien es la autoridad más importante de Izúcar de Matamoros, que es el municipio de entrada a la Mixteca poblana.
Para bien de la estabilidad social y política del sur de la entidad, es fundamental que se aclare si son reales o falsas las acusaciones contra el edil, pues sería de graves consecuencias que pudiera estarse solapando conductas ilícitas de un presidente municipal.