El presidente municipal de Izúcar de Matamoros, Rubén Gil Campos, fue detenido en la ciudad de Los Ángeles, California y pasó la noche en una prisión de esa ciudad, esto luego de haber perdido un juicio fiscal con Carlos Orea, presidente de la Federación de Poblanos del Sur de Los Ángeles. Se espera que este día el agraviado amplíe los detalles del caso. Extraoficialmente se informó que el comisionado del gobierno del estado para la Atención a Migrantes, Carlos Olamendi, intenta liberar a Gil Campos; ambos guardan el lazo familiar de compadres.
Esa no sería la única denuncia en contra de Gil Campos, pues al parecer todos los líderes de migrantes poblanos en esa región de la Unión Americana están en contra del también propietario de la empresa exportadora “Auténtico 5 de Mayo”; se sabe que Dionisio Ritz, presidente de la Hermandad de Poblanos en los Estados Unidos también entabló una querella contra Gil Campos por extorsión a migrantes; Roberto Bravo, líder migrante del municipio mixteco de Coatzingo, también lo denunció, al igual que Luis Aguilar, líder migrante originario de Tehuitzingo, demandó a Gil en las cortes norteamericanas por un presunto desfalco de dinero.
Mientras, en la presidencia de Izúcar de Matamoros, ayer se convocó a una reunión urgente de cabildo donde fue nombrado como presidente municipal interino a Arturo Herrera Velásquez, cuñado del edil Rubén Gil Campos y hermano de su esposa María de los Ángeles Herrera. El argumento para nombra un alcalde matamorense interno fue que Gil Campos pidió licencia a ese cuerpo edilicio para ausentarse por más de 15 días; supuestamente el alcalde se atendería de un mal renal en un hospital de Los Ángeles. El regidor de Gobernación Galileo Suárez, a quien por ley municipal le corresponde asumir el cargo, manifestó su inconformidad.
Meses antes de la elección del candidato del PRI en Izúcar de Matamoros, Gil Campos fue detenido en el aeropuerto de la ciudad de México por portar un arma de uso exclusivo del Ejército Mexicano, así como una credencial de la Policía Judicial de Puebla; posteriormente fue liberado, pero a la fecha no se ha dejado en claro como fue que la Procuraduría General de la República le concedió un documento que lo “exonero” de cualquier delito.