En conferencia de prensa, dijo sentirse triste por su salida de la institución debido a que no presenciará los “frutos” de la “revolución educativa” que impulsó, pero aseguró que dejará una casa de estudios con obra y calidad educativa en marcha, así como un equipo directivo cohesionado que impedirá que el proyecto se venga abajo.
Fernández Font explicó que a principios de este año fue designado Adolfo Nicolás Pachón como Superior General de la Compañía de Jesús en el mundo, lo cual propició que en la provincia de México fuera ungido Carlos Morfín Otero, quien llamó al rector de la Ibero Puebla para hacerse cargo como secretario del apostolado de educación formal.
Dicho cargo, refirió, implica que sea responsable del sistema educativo de la Compañía de Jesús en la República Mexicana, que está integrado por seis universidades, la universidad indígena Ayuc de la zona Mixe, seis colegios, cuatro bachilleratos y la Ciudad de los Niños, una institución para menores vulnerables.
En ese puesto, indicó Fernando Fernández, realizará un análisis interno y sociocultural de cada universidad, colegio y bachillerato, los cuales serán presentados a Morfín Otero, acompañados de medidas de solución. También tendrá la posibilidad de sugerir la continuidad o cese de los rectores y directivos.
Puntualizó que pese a las críticas sobre la situación de la Ibero Puebla dejará una institución que atraviesa por una revolución educativa.
Aprovechó para señalar que su postura como rector fue “clara y abiertamente crítica”, pero nunca tuvieron como finalidad atacar o desprestigiar a una persona, en una clara alusión a los duros cuestionamientos que lanzó contra el gobernador Mario Marín Torres a raíz del escándalo por la detención de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
Apuntó que como persona y rector nunca se ha valido de las medias verdades y mucho menos a la manipulación de la realidad.
Respecto a su sucesor, manifestó que con base a los Estatutos de la universidad se designará como vicerrector interino a Juan Luis Hernández Avendaño, director general académico. La Compañía de Jesús tendrá hasta seis meses para designar al nuevo rector, aunque Fernández Font reconoció que le tocará cabildear y escuchar a todas las voces para sugerir a la persona idónea, sin importar si es laico o sacerdote.
Por su parte, Juan Luis Hernández Avendaño hizo una apología de Fernando Fernández, al afirmar que su salida es una “pérdida muy sensible” para la Ibero Puebla debido al “liderazgo claro y contundente” que imprimió al interior de la casa de estudios, así como entre los rectores de la entidad. Fue, dijo, un rector crítico y plasmó una universidad crítica con su entorno que muy pocas es posible verlo en una comunidad.
Dijo sentirse “triste” y rechazó las críticas de diferentes columnistas que consideraron la salida de Fernández Font como un castigo, cuando en la realidad su nuevo cargo es un símil a un ministerio de educación restringido a la Compañía de Jesús. “Este cambio a diferente de otros se da en armonía, en paz, en un contexto donde todo sabe lo que pasa, todo está muy claro”, añadió.
Hernández Avendaño manifestó que el mensaje para la comunidad universitaria es de “continuidad” al trabajo impulsado por el ahora ex rector, es decir, mantener la “revolución educativa” iniciada, concluir la certificación de calidad en todos los programas académicos y de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior.