Clásico
The Cure, Three imaginary boys
Fiction, 1979
Robert Smith y su agrupación The Cure son una de las bandas que más fanatismo despiertan en nuestro país. Eso es así, en parte, porque su carrera discográfica fue una experiencia en la pubertad de varias generaciones, aunque su música es tan valiosa que nos acompañó hasta la edad adulta. Al concierto de The Cure en México asistió un público que era de adolescentes hasta padres de familia cuarentones; sin importar la edad, todos iban vestidos igual, con indumentaria negra y lápiz negro delineando los ojos. Three imaginary boys es el cd con el que empezó la saga de la cura. Los primeros integrantes de esta banda fueron tres compañeritos de la escuela: Robert Smith en las vocales y guitarra, Michael Dempsey en el bajo y Laurence Lol Tolhurst en la batería. Su primer disco no resultó tan sofisticado como su obra posterior y su pop–punk fue demasiado simplista y enérgico como para ser considerado hoy parte de la firma estética de The Cure. Aunque este disco no se caracteriza por ser muy “The Cure”, es original y tiene voz propia; no será la voz con la que Robert Smith se volvió un ícono, pero es un sonido que ha sido retomado por otras agrupaciones. Bandas populares en la actualidad como los Arctic Monkeys salieron de lo que la cura hizo en este primer álbum. El disco es punketo, divertido, tiene sentido del humor y sí es oscuro, como es de esperarse de cualquier obra de Smith, pero es sólo tan dark como lo es una novela pulp, llena de sexo, misterios y asesinatos.
Novedad
Junkie XL, Booming Back At You
RCA, 2008
Armand van Helden dice en una de sus rolas en el disco Ghandi Khan, que a los DJ’s se les está pagando demasiado por lo que realmente hacen. Hay algunos en la lista anual de los mejores DJ’s del mundo –según la publicación DJmag– que llegan al toquín con su laptop, le pican play a una lista de reproducción prediseñada y de repente, sólo para hacerse los interesantes en el escenario, le mueven a los botoncitos que varían los armónicos de las canciones mientras ponen cara de que están aportando algo a la música. Con Junkie XL; sin embargo, uno sí obtiene valor agregado a la música, hecha de beats regordetes y un chingo madrazal de samplers simpáticos. A veces resulta kitsch y él introduce detalles que podrían ser de mal gusto por ejemplo ciertos efectos noventeros o algunas modulaciones choteadas o timbres y cajas de ritmo del programa Reason con acentos chistosos y alivianados. Junkie XL lleva la música barata que se escucha en las discotecas que saturan San Andrés Cholula y Puebla a un segundo nivel, pero al mismo tiempo sabe encajar perfectamente en estos ambientes y le saca el máximo provecho a ese tipo de reventón. Junkie XL pareciera burlarse del concepto y la frivolidad del antro de música punchis–punchis.
On line
Nine Inch Nails, Ghosts I
(http://ghosts.nin.com/main/order_options)
Trent Reznor siempre ha estado metido en una conflictuada confrontación con el establishment. Le gusta la tecnología y me quiero suponer que el dinero también, pero odia a Bush y a los gobiernos en general, a los explotadores y a la compañía discográfica con la que tenga un contrato firmado. En este mundo comercial, donde todos los involucrados buscan proteger las posibles ganancias que vengan de un producto musical exitoso, Reznor ha tenido que hacer varias concesiones artísticas. El álbum de remixes que se editó el año pasado estuvo originalmente pensado para incluir las mejores remezclas de temas de NIN hechos por los fans y que se publican en la página: www.ninremixes.com. Al final el disco tuvo que incluir artistas famosos porque la disquera quería asegurarse un público masivo que comprara el disco; se trató de la misma estrategia de mercadotécnia que utiliza la industria fílmica cuando contrata actores como Tom Cruise o Brad Pitt para atraer gente a las salas de cine. En esta ocasión NIN sacó 36 remixes nuevos bajo el título de Ghosts que sólo se pueden conseguir por medio de la página oficial. Se puede downlodear Ghosts I de forma gratuita y este paquete contiene un montón de imágenes, wallpapers y nueve canciones en mp3 de muy buena resolución. Uno tiene la opción gratuita o por 5 dólares puede para bajar los 36 remixes; otra opción de 10 dólares se obtiene un disco doble físico; por 75 dólares se consigue la caja deluxe y estuvó disponible una edición de 2mil 500 cajas ultradeluxe por 300 dólares que ya se agotó.