Dirigentes sindicales advirtieron que en el segundo trimestre del año unas 23 empresas del sector automotriz podrían empezar a recortar personal como resultado del proceso de recesión que se vive en EU. Advirtieron que si no mejora la situación del mercado en el vecino país del norte se podría despedir hasta al 30 por ciento de los trabajadores eventuales que laboran en dichas compañías.
Esta información sirve para hacer tres observaciones básicas acerca del comportamiento de la economía nacional y local. La primera, que esta amenaza de despidos en empresas de autopartes es algo normal como resultado de la dependencia que México tiene del mercado estadounidense.
La segunda es que las declaraciones de funcionarios del ámbito federal y estatal de que el país estaba preparado para enfrentar la recesión en EU fue un mero discurso alejado de la realidad, pues es claro que en México se avecina un mayor deterioro de la economía como resultado de la caída de las exportaciones destinadas a la unión americana, que es el principal socio comercial de las empresas mexicanas.
Y tercero: se pone de manifiesto que el desarrollo económico en Puebla está estancado, ya que no habido suficiente generación de empleos, las exportaciones no se han diversificado ni aumentado, las actividades agropecuarias siguen en quiebra y la inflación genera una reducción importante de los consumos.
Tal panorama, en parte, es resultado de la mala conducción que tuvo la Secretaría de Desarrollo Económico de Puebla en los tres últimos años bajo las órdenes del empresario Gerardo Fernández. Ahora el nuevo titular de la dependencia, José Antonio López Malo, está obligado a diseñar una estrategia para frenar el creciente desempleo en la entidad.