La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales integró el Programa de Áreas Naturales Protegidas (ANP), con el cual busca promover la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad en dichas zonas y el área de influencia, mediante la asignación de recursos, destinando apoyos para reforestación, construcción y rehabilitación de obras de conservación de suelo y agua.
Paralelamente se fomenta la restauración de los ecosistemas degradados; así como el desarrollo de prácticas y actividades productivas alternativas, y la realización de proyectos comunitarios, apropiados a las características de las ANP.
En el estado existen cinco áreas naturales protegidas, de competencia federal y cuatro de competencia estatal, representando una superficie de 261 mil 895.43 hectáreas.
Las áreas naturales protegidas de competencia federal son: la reserva de la biósfera Tehuacán–Cuicatlán; parque nacional Popo–Izta–Zoquiapan y anexas; parque nacional Pico de Orizaba; área de protección de recursos naturales cuenca hidrológica del Río Encasa, y parque nacional La Malinche, actualmente administrada por el estado.
Entre las áreas naturales protegidas de competencia estatal se encuentran la reserva ecológica Cerro Zapotecas, que cuenta con una superficie de 536.43 hectáreas; parque ecológico recreativo General Lázaro Cárdenas; Flor del Bosque, con una superficie de 664 hectáreas; el Parque Metropolitano, con una superficie de 64 hectáreas, y el parque ecológico Revolución Mexicana, con una superficie de 58.
En el parque nacional Popo–Izta la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Sema) ha emprendido en 635 hectáreas acciones de podas y preaclareos, el desarrollo de 33 hectáreas de plantaciones forestales comerciales, el mantenimiento de 288 hectáreas de reforestaciones, tres presas de gavión y la elaboración de 70 kilómetros de terrazas de zanja y bordo.
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales también concluyó la elaboración de siete estudios regionales forestales en las zonas de Popo–Izta, Sierra Negra, Mixteca, Zacatlán, Huauchinango, Libres y Teziutlán, con lo cual Puebla se ubica como la única entidad federativa en contar con este tipo de estudios que permitirán fortalecer las diversas acciones y políticas para el fomento al desarrollo forestal.
Con la elaboración de estos estudios regionales forestales se busca integrar políticas que permitan articular a las organizaciones de silvicultores en busca de una mejor organización, aumentar los planes de manejo y aprovechamiento forestal y elevar la productividad y competitividad de este sector.
De igual forma su ejecución está destinada a obtener el instrumento técnico de planeación y seguimiento, que permita describir las acciones y procedimientos de manejo forestal relativos a las unidades de manejo forestal, para apoyar el manejo adecuado de predios.
A través de estos estudios se cuenta con un análisis multidisciplinario que permite resolver en gran medida la problemática de dicha zona boscosa, incluyendo variables biológicas, de biodiversidad, socioeconómicas, así como de conservación y preservación.
De igual forma se establecieron diversas estrategias que permitieron el diseño y articulación de planes y programas particulares para cada región, los cuales enmarcan diversos objetivos como: la conservación de la diversidad biológica, el mantenimiento de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales, mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas, conservación y mantenimiento de los recursos suelo y agua, y la contribución de los bosques al ciclo global del carbono.
Asimismo se incluyó una estrategia general que contempla el desarrollo forestal sustentable, el cual tiene que ser una actividad rentable para dueños y poseedores de los recursos en los que el gobierno del estado jugará un papel importante en relación a la regulación, incentivos, financiamiento y otros instrumentos de política, para lograr el objetivo del desarrollo forestal.