La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se negó a conceder un descuento del 50 por ciento a la tarifa del transporte público, petición que habían hecho los integrantes del movimiento de protesta que surgió contra el alza del pasaje. Para intentar aminorar las protestas, las autoridades del ramo aceptaron que se pongan en circulación nuevos autobuses para el alumnado de la UAP.
Es claro que el incremento al precio del transporte, que es del orden del 25 por ciento, se otorgó de manera estratégica, ya que se genera en un año no electoral, lo cual evita que la inconformidad que eso genera no se refleje en las urnas. Y sobre todo en un periodo previo al inicio de vacaciones de semana santa.
Lo lamentable de esta situación que es pese a que el aumento es desproporcionado al crecimiento de la inflación y al alza en otros precios, además de que provocará un severo daño a la economía del grueso de las familias poblanas, los diputados, las organizaciones obreras y los partidos políticos se han mostrado insensibles a este problema. Al PAN, como 2008 no es año electoral, no le interesa el tema, mientras que al PRD poblano solamente le preocupan sus pugnas internas y se olvida de las luchas sociales.
Existen muchos motivos para demandar que baje el precio del pasaje o por lo menos se concedan algunos beneficios a ciertos sectores de la población para reducir el efecto negativo de dicho incremento. Sin embargo, ello dependerá de la defensa que los diferentes sectores de la sociedad hagan frente al crecimiento de la carestía.