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Jueves, 13 de marzo de 2008
La Jornada de Oriente Puebla Suplementos
 
 
ESTÉTICA Y SALUD
 

El té verde y la salud


Consumir el té verde prolonga la vida y reduce los riesgos de las enfermedades cardiovasculares.
Rafael H. Pagán Santini

 

El consumo de té verde prolonga la vida y reduce los riesgos de las enfermedades cardiovasculares. El té verde se hace de las hojas secas de la Camellia sinensis, un arbusto de hoja perenne. Tanto el té verde como el té negro y el té oolong derivan de la misma planta. El té verde se produce mediante el cocimiento ligero a vapor de las hojas recién cortadas, de esta manera no permite la oxidación de las enzimas dentro de las hojas. En contraste, cuando se permite la oxidación de las hojas de la Camellia sinensis se produce té negro (en este proceso se fermenta la hoja cambiando el sabor y su contenido enzimático). El té oolong es un té parcialmente oxidado.

Los compuestos activos que le da esta propiedad al té verde son polifenoles, en especial el epigalocatequina–3–galato, el que podría explicar la asociación observada en la reducción de la tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular, independientemente del perfíl de riesgo.

Los polifenoles se hallan ampliamente distribuidos en el reino vegetal. Forman parte de nuestra dieta a través de la ingesta de frutas y hortalizas y derivados (zumos, vinos y té). Su función en las plantas es la de participar en la acción defensiva contra plagas y otros factores de estrés. Además, los polifenoles contribuyen de forma decisiva al sabor, aroma y color de frutas y hortalizas, determinando así la calidad de la misma.

El grupo de poloifenoles más abundante corresponde a los flavonoides. Entre estos están: los antocianos, responsables del color rojo o púrpura de la uva tinta, la ciruela y la fresa; los derivados de la catequina que están presentes en las uvas, cerezas y sobre todo en el té y en el vino; los flavonoles que están presentes en la mayoría de las frutas y son muy abundantes en la cebolla; las flavanonas que se encuentran en los cítricos; la flaconas están presentes en el apio y en el pimiento; y la isoflavonas que son muy abundantes en la soja.

Los polifenoles destacan no tan sólo por sus efectos benéficos en las plantas sino también por los beneficios que confiere a la salud del ser humano. La mayoría de ellos muestran una potente actividad antioxidante: mediante la captación de radicales libres (especies altamente reactivas implicadas en la degradación de estructuras celulares) interviene en el envejecimiento así como en enfermedades degenerativas. Además de su acción antioxidante los polifenos tiene activada antivirica, antibacteriana y anticancerígena.

La evidencia sobre el efecto benéfico que los polifenoles tienen sobre las arterias es cada vez más contundente. La acción de los polifenoles, además de favorecer la erradicación de los radicales libres a través de su actividad antioxidante, aumenta la función de las células arteriales (endotelio) mejorando la síntesis del óxido nítrico (vasodilatador).

La información sobre los polifenoles se empaña al no conocerse la cantidad de polifenos que hay en cada alimento que consumimos. No existe información actualizada sobre cuánto polifenol debemos consumir para obtener algún beneficio. Sabemos que estos se encuentran en las frutas, legumbres, hortalizas, vino, té, café, cacao  y en otros alimentos, pero cuánto polifenol hay en cada porción de cada uno de ellos no lo conocemos. 

La información disponible señala que los polifenoles no están distribuidos de manera pareja en la misma planta. Por ejemplo, las semillas de las uvas contienen mucha más cantidad de flavanoles que la cáscara de la misma, mientras que la pulpa está casi desprovista del todo. Entre especies de una misma fruta las diferencias pueden ser significativas. Por ejemplo, en la uva de vino la cantidad de flavanoles es hasta 10 veces mayor en el vino blanco.

Otro factor que afecta el contenido de los polifenoles en los alimentos es el procesamiento de estos. La industria alimenticia ha desarrollado procesos químicos que eliminan o reducen casi en su totalidad estos componentes valiosos en aras de mejorar el sabor y la apariencia de los alimentos. En el caso del cacao, la concentración de los flavanoides varía tremendamente dependiendo del tipo de procesado que éste sufre. La fermentación hace que se pierda una cantidad significativa de flavanol y mientras más dura el proceso de fermentación más cantidad de flavanoles se pierde.

El proceso de alcalinización del cacao elimina el sabor amargo de los flavanoles, desafortunadamente junto con este proceso se van también todos los beneficios nutritivos del cacao. El chocolate que se obtiene de este proceso tiene una contextura diferente y un sabor dulce, diferente al cacao natural. La leche con chocolate contiene mucha menor cantidad de flavanoles que el chocolate negro, debido a la dilución de la concentración del chocolate en el producto lácteo. El chocolate blanco carece en lo absoluto de polifenoles debido a que sólo contiene mantequilla de cacao. El chocolate que consumimos a la hora de ir al cine es sólo grasa y azúcar, carente de todo el beneficio que ofrece el cacao.    

Todos estos productos están a nuestro alcance, son una fuente considerable de compuestos polifenólicos, y pueden contribuir en gran cantidad y variedad al ingreso de antioxidantes en la dieta y por consiguiente ayudarnos en la prevención de la arteriosclerosis.  

Si desea más información sobre esta columna puede escribir al correo electrónico

rhpmedicus@yahoo.com.mx 

 

 

“Nuevos estilos de vida influyen en la salud de mujeres adolescentes”: Basavilvazo

YADIRA LLAVEN

 

 

El estilo de vida actual, las modas en el entorno social y el acelerado ritmo de competitividad, influyen negativamente en el sano desarrollo de las jóvenes, porque repercute en su salud y aspecto físico, afirmó la doctora María Antonia Basavilvazo Rodríguez, especialista del Hospital de Gineco–Obstetricia del Centro Médico Nacional (CMN) “La Raza”.

En entrevista, la especialista alertó sobre la incidencia de padecimientos como anorexia, bulimia, estrés, depresión, infecciones de transmisión sexual, así como el aumento de embarazos no deseados en la mujer adolescente.

En el contexto de la celebración del Día Internacional de la Mujer, Basavilvazo Rodríguez advirtió que estos problemas son consecuencia de la vida moderna que pueden desencadenar complicaciones graves de salud en la adolescencia, la etapa más importante del desarrollo.

La doctora Basavilvazo destacó la importancia del núcleo familiar para fomentar una mejor comunicación con las jóvenes, particularmente por el boom de los trastornos de la alimentación como anorexia y bulimia, que generan anemia, estrés, migraña, depresión y, en ocasiones, llevan al suicidio.

Señaló que una adolescente con anorexia o bulimia que no es atendida adecuadamente está en riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cálculos renales, osteopenia y osteoporosis.

La gineco–obstetra expuso que otro mal de los tiempos modernos, es que las jovencitas han tomado hábitos como fumar y beber alcohol, que tradicionalmente estaban asociadas con los varones.

A temprana edad, el tabaquismo afecta el desarrollo de los pulmones, proceso que concluye entre los 16 y 18 años de edad. De acuerdo con el Sector Salud, en el país hay poco más de 14 millones de fumadores y, de esa cifra, un millón son jóvenes menores de 18 años de edad.

También explicó que la súbita pérdida de peso en las jóvenes afecta gravemente su sistema metabólico al disminuir los electrolitos, bajar el índice de glucosa y descompensar el nivel de triglicéridos.

Dijo que en los organismos como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) brinda atención multidisciplinaria, con médico familiar, psicólogo, nutricionista, y un tratamiento integral que puede durar entre 6 y 7 meses para que la joven recupere peso y aprenda a comer en forma equilibrada. 

 

La ingesta rutinaria de la píldora del día siguiente produce preeclampsia

 

Al referirse al embarazo adolescente, la doctora sostuvo que ya es un problema de salud pública, a pesar de los programas de planificación familiar y educación sexual.

Es de alto riesgo, aseveró, porque conlleva peligro de aborto e incidencia de preeclampsia. “Las jóvenes toman la píldora del día siguiente como un método de rutina, cuando ésta debe considerarse sólo para una situación de emergencia excepcional”.

Recordó que utilizar preservativo es un método ideal con dos fines: prevenir embarazo y padecimientos de transmisión sexual; sin embargo, alertó que va en aumento el número de adolescentes con infecciones del cuello del útero y la vagina, así como de enfermedades infecciosas como la inflamación pélvica crónica severa, o la presencia de papiloma y esterilidad.

Finalmente, dijo que existen otras patologías de la adolescencia, como trastornos menstruales, ciclos irregulares, retrasos, sangrados abundantes, dolor menstrual, síndrome premenstrual y dolor en senos. Además, agregó, puede presentarse la mastopatía fibroquística, enfermedad benigna secundaria a los cambios del tejido mamario a sus propias hormonas, provocada por consumir refrescos oscuros y dietas con abundantes conservadores.

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