Sin embargo, el director de Operación Hidráulica del SOAPAP, Tomás Hernández Leal, señaló que los grupos políticos, ecologistas y medios de comunicación se “escandalizan” más por esos fraccionamientos que por las nuevas colonias irregulares establecidas en el cerro de Toltepec, dentro de la misma reserva forestal de La Calera, que también están acabando con el bosque de encinos sin que nadie haga algo al respecto; los habitantes de esos asentamientos, agregó, en unos años más demandarán los mismos servicios básicos, como agua, drenaje, alumbrado, pavimentación, banquetas, guarniciones, escuelas…
En los reportes que La Jornada de Oriente ha publicado a lo largo de esta semana sobre La Calera, investigadores del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Reguiales (Cupreder) de la Universidad Autónoma de Puebla, así como de la Universidad Iberoamericana, han señalado que el abasto de agua en los nuevos desarrollos inmobiliarios del lugar representarán un problema grave tanto para los gobiernos como para los empresarios.
Durante un recorrido realizado por este diario se constató que en el caso del fraccionamiento Galaxia La Calera, las más de 60 casas que ya están siendo habitadas son surtidas del líquido mediante pipas que pasan cada tercer día, puesto que el conjunto habitacional aún no está conectado a la red del SOAPAP.
Los siete macro tanques
En entrevista, Eduardo Macip Zúñiga dijo que el gobierno del estado tiene programado crear siete macro tanques de abastecimiento de agua para surtir a toda la ciudad. Dos de ellos, San Alfonso II y IV, estarían abasteciendo a los nuevos fraccionamientos de La Calera.
Por lo pronto, ya se construyó una estación de rebombeo de agua a un costado del fraccionamiento Galaxia, la cual no tiene fecha para ser puesta en funcionamiento; esta estación sirve para hacer llegar el líquido con mayor presión a los domicilios cuando éstos se encuentran en un lugar elevado.
Macip Zúñiga agregó que el resto son Zavaleta, Clavijero, Chiquihuite y El Marqués; éstos con 20 mil metros cúbicos de capacidad, así como San Alfonso II y IV, con 3 mil 300 y 2 mil 800 metros cúbicos respectivamente. El tanque La Constancia, de 20 mil metros cúbicos de agua de capacidad, ya fue inaugurado por Mario Marín Torres y está en funcionamiento, al igual que los tanques Loreto y Xonaca.
Sin embargo, el funcionario subrayó que aún no se cuentan con los recursos para edificar los tanques, pues el dinero se están buscando por parte de la administración estatal en Banobras, en la Secretaría de Hacienda, así como con la Comisión Nacional del Agua.
Macip estimó que la construcción de cada tanque costará entre 40 y 45 millones de pesos, lo que significa que el gobierno del estado requerirá, al menos, 315 millones de pesos.
“Tenemos agua, el problema es transportarla, pero ya lo estamos resolviendo. Las nuevas construcciones lo que hacen es que la gente se mueve de un lado a otro; se van a concentrar a un sitio. No es que hagas una nueva construcción, y aparece gente de todas partes, no es por generación espontánea y ya falta agua (sic). El agua es la misma, salvo el crecimiento normal de la población (sic). No es que traes 300 mil personas de otra parte, no es más agua, es la misma ubicada en ese sitio”, observó.
“75 por ciento de la red hidráulica es de desarrolladores”
Por su parte, el director de Operación Hidráulica del SOAPAP, Tomás Hernández, afirmó que la construcción de fraccionamientos residenciales, desde su punto de vista particular, tiene sus beneficios para la ciudad, pues aportan el 75 por ciento de la infraestructura de red de agua y alcantarillado que se realiza cada año en la capital poblana. El resto es lo que realizan los gobiernos municipal y estatal.
“Llevar a cabo los proyectos de desarrollo de vivienda de las unidades habitacionales, desde mi punto de vista es benéfico, pues las colonias irregulares aparecen porque no hay oferta de vivienda. De hecho, hace 10 años era casi imposible acceder a una casa de Infonavit; había que estar dando dádivas para poder ser tomado en cuenta. Hoy se ha revertido eso; pero además, los desarrolladores introducen los servicios, agua, drenaje, pavimentación, energía eléctrica; el 75 de la red hidráulica que crece en una ciudad, cualquiera, la hacen los desarrolladores, no los gobiernos, que sólo hacen el 25 por ciento”, reiteró.
Aseguró que mientras los desarrolladores inmobiliarios pagan derechos a los gobiernos, por licencias de todo tipo para la prestación de sus servicios, las invasiones de terrenos particulares o de reservas territoriales, además de no aportar nada, terminan por exigir servicios públicos. El problema, radica en los gobiernos municipales.
“El problema son los cambios de usos de suelo, pero si un fraccionador llega con todos los requisitos que marca la ley, el SOAPAP tiene la obligación de prestarle el servicio. ¿Qué esta ocurriendo? Que hay un plan de desarrollo urbano que es modificado por cada administración cada tres años; pero además ese plan de desarrollo marca los usos de suelo y basta con una sesión de cabildo para que sean modificados. Algo que tenía un uso se convierta en otra cosa. ¿Dónde queda el plan de desarrollo urbano, quién le da los lineamientos? ¿Cómo evitar que se construya donde simplemente no se puede?”, subrayó.
Afirmó que la demanda de servicios públicos no se va a detener si se evita la edificación de nuevos fraccionamientos, por el contrario, se va a agravar en el corto plazo, pues el crecimiento de la población tampoco se va a detener. Como muestra de ello está la expansión que tuvo la capital poblana en los últimos años.
Explicó que, en el caso de fraccionamientos como Galaxia La Calera, mientras no esté construida completamente la red de agua potable, el SOAPAP no está obligado a abastecer el líquido; eso le corresponderá a la inmobiliaria. Agregó que Galaxia está obligada a construir una planta de tratamiento de aguas residuales, mismas que se aprovecharán tanto en el bosque de La Calera, en el penal de San Miguel y en una cancha de futbol del gobierno del estado. La planta tratadora comenzará a funcionar en cuanto llegue a la capacidad necesaria.