Valenzuela Feijóo se presentó ayer en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) para presentar su libro Organización para el cambio, que es un texto que escribió, según comentó, con la intención de que sea analizado entre los estudiantes y tenga una utilidad práctica.
El reconocido investigador aseguró que ha hecho un análisis del comportamiento de la economía mexicana desde hace 25 años, por lo que sus resultados son muy precisos y no se prestan a la manipulación. Aclaró que algunos “especialistas” en economía que aparecen en los programas de la televisión suelen manipular los datos que ofrecen con la intención de aparentar que el país vive una buena situación.
Dijo que la aplicación del modelo neoliberal del país comenzó entre 1981 y 1982 y ha traído graves consecuencias, que se ven reflejadas en el cuasi estancamiento” del crecimiento de la economía y en una muy mala distribución de los ingresos.
Después de realizar un análisis del periodo de 1981 a 2004, se puede concluir que para que México duplique su crecimiento se necesitarían al menos 200 años, mientras que otros países de Latinoamérica, como Argentina, han logrado mejorar el crecimiento de su producto interno bruto en muy poco tiempo, aseveró.
México, dada la insistencia de los gobiernos federales en continuar con el modelo neoliberal, está rezagado en comparación con los países de la región, y la desigualdad social ha aumentado a niveles alarmantes, pues actualmente hay más desigualdad que en los años 60 y 70.
El modelo neoliberal, añadió, ha traído como consecuencia que el país tenga una alta dependencia con Estados Unidos, y eso ha provocado una pérdida constante de autonomía.
El neoliberalismo contra la democracia
José Valenzuela Feijóo aseguró que el modelo económico sólo puede funcionar en regímenes autoritarios, ya que en un sistema democrático sencillamente no funcionarían, porque éste está al servicio de las minorías que concentran la riqueza. En este contexto es que ocurren fraudes electorales.
Los resultados de las elecciones, dijo, sólo se respetan cuando éstos son benéficos para el gobierno, y cuando esto no ocurre, la democracia es violentada.
Añadió que el modelo democrático trae más consecuencias, como el uso de la coacción para someter a los inconformes con el sistema, y un ejemplo reciente de ello es lo que ocurrió el año pasado en el movimiento de la Asamablea Popular de los Pueblos de Oaxaca.
Aun más, para el investigador la razón de que el Ejército esté en las calles no es la llamada “contra el narcotráfico”, sino es un entrenamiento para que los militares puedan controlar protestas populares, que, dadas las condiciones del país, podrían serán muchas.