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Miércoles, 27 de febrero de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Suplementos
 
 
MEDIEROS
desde los comunicadores
 

Cerco mediático reloaded

 
Ana Lidya Flores

 

El silencio mediático cubre actividades fuera de serie. Por ejemplo y para no ir más lejos: un grupo representativo de pueblos nahuas, triques y mixtecos, se trasladó a la zona zapatista para hacer observación sobre la situación de tensión que se intensificó hace poco más de un año en los territorios autónomos. Denominaron a su travesía “Peregrinación de pueblos en solidaridad con los pueblos zapatistas” y entre el viernes 22 y el domingo 24 de febrero, presenciaron agresiones, amenazas y ataques.

Como se ha hecho costumbre, La Jornada da cobertura a los acontecimientos relacionados con el Ejército Zapatista. Pero más allá de las páginas de este periódico, y de las entregas de Hermman Bellinghausen, Blanche Petrich y los corresponsales en Chiapas, poco o nada se dice en otros medios electrónicos de la situación que se vive en los Caracoles.

Un envío informativo de los organismos que participaron en la peregrinación fue distribuido entre algunas empresas informativas, y con base en ese texto, recuperamos este ejercicio solidario y de acompañamiento entre pueblos indígenas. Los grupos que firman el comunicado son el Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas (Capise), el Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (Cactus), la Comisión Takachiualis para la Defensa de los Derechos Humanos y el Centro de Estudios Superiores y Desarrollo Rural (Cesder).

El documento consigna la travesía por los cinco Caracoles, y las líneas no dan aquí para describir lo que los integrantes de la peregrinación presenciaron. Una buena síntesis está en www.capise.org.mx

Sin embargo, un extracto revelador está en la sección de conclusiones. El último párrafo es particularmente fuerte: “Finalmente queremos decirles a todos y a todas que lo que hemos visto no sólo con los ojos sino también con el corazón, llena nuestra alma de distintos sentimientos. Por un lado el coraje y la impotencia de ver la intervención del gobierno en todos los niveles para desmantelar la resistencia de nuestros hermanos sembrando dolor y muerte. Por otro lado, nuestro corazón también se llena de ejemplo y esperanza al encontrar a nuestros hermanos que en medio de este escenario que el gobierno les procura, se levantan todos los días y construyen el mundo que soñamos. Esperamos que pronto, en un futuro no lejano, los pueblos indios llevemos las riendas de este país, porque somos los dueños originales.”.

El grupo de organizaciones exige –al igual que lo han demandado intelectuales y académicos, a nivel nacional e internacional– que se detenga la impunidad en la que operan los grupos total o parcialmente paramilitares con el aval del gobierno de Juan Sabines, quien ha prometido públicamente no llevar a cabo ningún desalojo de los pueblos indígenas en Chiapas. También exigen la retirada inmediata del ejército del territorio indígena de aquel estado del sureste mexicano.

Rechazan enérgicamente el desalojo de las 31 familias de la comunidad de Benito Juárez (Caracol III “La Garrucha”), las agresiones del grupo paramilitar “Paz y Justicia” contra el pueblo de San Patricio de la comunidad del Caracol V “Roberto Barrios”, la impunidad con que operan elementos armados de la Unión de Ejidos de La Selva hostigando a la población de la comunicad 24 de Diciembre (Caracol IV “Morelia”), y el abuso de poder de las autoridades del PRD en el municipio de Zinacantan y el de las autoridades del PRI en San Andrés Larráinzar y en San Cristóbal de las Casas (Caracol II “Oventic”). Y vale decirlo claramente: exigen no más mentiras a la opinión pública.

De esta manera, este espacio quiere abonar en ese sentido. 

 
 OBSERVATORIO 

Frente común por una nueva ley de medios

Roberto Alonso

 

Más de 60 organizaciones de derechos humanos, de productores, escritores, artistas, feministas, de académicos y de periodistas, constituyeron hace una semana en el Club de Periodistas el Frente Nacional por la Nueva Ley de Medios.

En su conformación, convocada por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) que preside el ex senador Javier Corral Jurado, sus representantes asistieron al Senado de la República para recordarle a los legisladores del grupo plural de trabajo que está encargado de la nueva iniciativa en materia, que se habían comprometido a presentar un proyecto para el mes de febrero.

A decir del senador Santiago Creel Miranda, finalizadas las consultas públicas el año pasado, la etapa de este grupo que se conformó a raíz de la resolución de la Suprema Corte de Justicia sobre la ley Televisa es de concreción de acuerdos y de redacción de los ordenamientos para la radiodifusión y las telecomunicaciones.

No obstante, es sabido que al interior de la Cámara Alta las presiones de las televisoras y de los grandes consorcios mediáticos están a su máxima potencia, misma que se ha dejado entrever en las palabras del senador priista Ángel Heladio Aguirre Rivero, quien declaró en días pasados que las modificaciones no se llevarían a cabo en este periodo de sesiones puesto que no había condiciones de consenso.

Pero qué esperar de los senadores si entre ellos se encuentran Javier Orozco Gómez, quien el 1 de diciembre de 2005 presentó en la Cámara de Diputados el dictamen para reformar las leyes federales de Radio y Televisión y de Telecomunicaciones, o el propio Pablo Gómez, quien en el mismo recinto dispensó a los diputados de la segunda lectura de este proyecto de decreto con lo que, extasiados de irresponsabilidad, no supieron de ninguna manera ni lo que votaron.

En definitiva, por la historia reciente que ha tenido su epicentro en el Congreso de la Unión, esperar que los legisladores cumplan con su compromiso de brazos cruzados es lo mismo que tirar la toalla. Es cierto que el Poder Judicial emitió una sentencia que desmembró la lógica del poder mediático expresado en una legislación a modo. Sin embargo, sin eco en este tenor, no es insensato pensar que las voces en el sentido contrario, aquellas que llaman a desoír lo dicho por la Corte, puedan pesar más.

O incluso los pataleos y los arrebatos de personajes como Emilio Azcárraga Jean, quien en aparición reciente afirmó cínicamente que a Televisa nadie le ha regalado nada y reprochó que ahora lo quieren castigar porque compite y gana.

En este marco, se inserta este frente y de ahí su relevancia, que con un gran respaldo social podría marcar la pauta en el marco jurídico respectivo bajo:

1) La perspectiva de los derechos ciudadanos en la legislación.

2) Concebir a la radiodifusión como un servicio público.

3) La rectoría del Estado sobre el espectro radioeléctrico, considerado  como bien público.

4) El aprovechamiento a plenitud de la convergencia digital.

5) Una sola ley de radiodifusión y telecomunicaciones acorde a la digitalización.

6) Un órgano regulador autónomo de poderes estatales y de empresas privadas.

7) El acceso universal a la convergencia con el desarrollo social entendido como prioridad.

8) La diversidad de contenidos y la promoción de la producción de origen  independiente.

9) Que se tomen la libertad, la pluralidad y la responsabilidad como estándares democráticos.

10) El derecho de réplica.

11) La integridad de los contenidos sin alteraciones ni censura.

12) La inversión extranjera transparente y regulada.

13) La promoción de los medios públicos y los medios comunitarios.

 
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