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Miércoles, 13 de febrero de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Suplementos
 
 
ECONOMÍA A RETAZOS
 

No todo lo que nos dicen es verdad

Emiliano del Valle


Ahondando sobre la visita del Doctor Martin Winterkorn, presidente del grupo Volkswagen, a nuestro estado y primordialmente a la planta Volkswagen asentada en el municipio de Cuautlancingo, veo con dolorosa decepción las declaraciones de un extranjero en mi tierra violando flagrantemente nuestra olvidada y tantas veces pisoteada constitución violando el articulo 33 que a la letra dice los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país a menos que cumpla con alguno de los incisos del articulo 30 de la referida carta magna. Tales declaraciones, fueron hechas con el beneplácito de los dos principales “representantes populares” que, se supone, velarían por el cabal cumplimiento del Estado de Derecho que en sus narices violentó el mencionado visitante.

Pero no podrían cuestionar el espurio Calderón y el ampliamente cuestionado Mario Marín, si el primero no demostró su triunfo en las urnas al pueblo de México y el segundo su inocencia de la confabulación y abuso de autoridad en perjuicio de una ciudadana con la valentía que muchos deseáramos.

Y comentando las declaraciones del doctor Winterkorn, tal parece que escuchó a un sofista que argumenta verdades conociendo la falsedad de las mismas, cuando afirma que son 16 mil los colaboradores de Volkswagen de Puebla pero no dice que son aproximadamente 3 mil empleados de confianza y que de éstos, menos del 10 por ciento cobran con nomina confidencial y que cobrarían al rededor de 100 mil pesos mensuales, mientras que unos 10 mil 500 sindicalizados a los que no siempre nos alcanza para satisfacer nuestras necesidades que, constitucionalmente, tendríamos derecho a satisfacer, así como otros compañeros que trabajan en empresas proveedoras parecidas a las llamadas “outsourcing” de recursos humanos y que ganan 700 pesos o menos a la semana.

Estos trabajadores suman aproximadamente 2 mil 500 sólo en la unidad industrial.

 
 

Al retiro de las colaboraciones de Lorenzo Meyer, por decisión arbitraria y unilateral del director del Sol de Michoacán y la salida de Carmen Aristegui de la WRadio, se une la de la caricaturista Cintia Bolio del diario El Centro. Este es su relato de las cosas:

“El año pasado la empresa Notmusa, que edita el diario deportivo Récord, decide editar un diario de información general en 2007, abriendo la convocatoria para contratar caricaturistas. Esta convocatoria me otorga un lugar en el diario El Centro, que nace en marzo de 2007. Se me invita como parte del personal izquierdoso que, se pretendía, diera equilibrio al diario, pero cambios en la dirección ocurridos en octubre, van cargando la línea editorial más a la derecha y es a mediados de diciembre cuando El Centro decide divorciarse de mis cartones (sin dificultar, al no existir contrato), al considerarlos editorialmente “incompatibles” con su proyecto, en fin, es una pena perder el  espacio, desde luego, y ver que un diario tan joven tenga esta vocación conservadora que se niega a criticar al sistema”.

 

Cintia Bolio. Otro caso de “incompatibilidad editorial”. El Chamuco, número 141, 28 de enero de 2008, p. 46.

 

 

 

 

 

 

 

 

BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA

La Facultad de Economía  

Invita el día de hoy, miércoles 13 de febrero a las 17 horas en la Unidad de Vinculación de la Facultad de Economía en Ciudad Universitaria, a la primera sesión del Seminario de Economía Mexicana.

La lectura a revisar es: Palazuelos, Enrique. Dinámica macroeconómica de Estados Unidos: ¿transición entre dos recesiones?, Economía UNAM, número 12, Facultad de Economía de la UNAM, México, septiembrediciembre de 2007.  

La bibliografía para todo el seminario se entregará gratuitamente a los asistentes al momento de inscribirse en la Secretaría Académica de la Facultad de Economía de la BUAP.

Coordinador del Seminario: Samuel de León Gómez, teléfono 2295500 extensión 7819.

 

 
 

En qué se gastan nuestros impuestos

“De cada peso de gasto programable que se erogó en 2007, 78 centavos fueron destinados para gasto corriente y los restantes 22 centavos para inversión productiva, revelan estadísticas de las finanzas públicas del país que elabora la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“El gasto programable ejercido el año pasado fue un billón 895 mil 106 millones de pesos, de los que un billón 474 mil 748 millones se destinaron para gasto corriente, cifra superior en 7.3 por ciento en términos reales a la de 2006 y que significó 15 por ciento del PIB, su rango más elevado desde 1990.

“En cambio, los recursos destinados para inversión productiva se ubicaron en 420 mil 358 millones de pesos, monto superior 20.5 por ciento real anual y que equivale a 4.3 por ciento del PIB.

“Las estadísticas de la SHCP muestran que de 1990 a la fecha, los recursos para gasto corriente han aumentado en 3.5 puntos porcentuales del PIB, mientras que la inversión de capital registró un aumento de sólo 0.6 puntos porcentuales del PIB”.

 

Arturo Robles. El Financiero, jueves 7 de febrero de 2007: 5

 
 

La ciudad bajo el libre mercado

Marco A. Gandásegui*


La ciudad de Panamá experimenta, en la actualidad, una transformación urbana profunda generada por una política gubernamental dirigida a alimentar una espiral especulativa, concentradora del ingreso y promotora del desorden en todas las esferas. Las estadísticas oficiales señalan que en 2007, en la ciudad de Panamá, se aprobaron permisos de construcción por un total que supera los 2 mil millones de dólares.

En su libro La ciudad bajo el libre mercado, los sociólogos norteamericanos Alejandro Portes y Bryan Roberts plantean los peligros que conlleva un crecimiento urbano basado en la especulación. La falta de un plan de desarrollo para la ciudad a orillas del Canal de Panamá está creando problemas cada día más difíciles de controlar por la gente que sobreviven en la urbe. Hay que aclarar que el desorden y la especulación son el producto de políticas aplicadas y articuladas por los gobiernos de turno en Panamá. Además, estas iniciativas gubernamentales reciben apoyo político y económico de las agencias financieras internacionales que responden al “consenso de Washington”.

Portes y Roberts analizan la estrecha relación que existe entre el desorden en las políticas urbanas con la pobreza, la desigualdad, la criminalidad y la informalidad en el empleo. Habría que agregar el impacto de la política gubernamental que ha creado un caos en servicios públicos como el transporte, el agua y el aseo. Las políticas especulativas contribuyen a la creciente contaminación del aire, de las quebradas y de la bahía. Además, los efectos nocivos de las políticas del gobierno sobre la calidad de los servicios de salud, educación y seguridad social.

Habría que agregar los problemas estéticos y la corrupción que está generando la especulación urbana en la ciudad de Panamá. A diferencia de Estados Unidos y algunos países de América latina, donde la burbuja inmobiliaria ya reventó, en Panamá probablemente no estalle hasta que concluya la inversión multimillonaria en la ampliación del Canal de Panamá (calculada en más de 5 mil 250 millones de dólares durante los próximos cinco años).

Según Portes y Roberts, “en todas las ciudades (de los países de la región donde se aplican políticas neoliberales) la situación del empleo desmejoró notablemente y se incrementaron el trabajo informal y el desempleo”. Además, los sociólogos norteamericanos agregan que “en todas ellas, aumentó el porcentaje de población bajo la línea de pobreza, mientras que los indicadores de desigualdad se deterioraron”.

El estudio también destaca la relación entre el desorden en el crecimiento urbano y el incremento de la criminalidad: “La fragmentación social se agudizó y el delito también creció como expresión de la polarización social”. En algunas ciudades del continente, las autoridades manipularon las frustraciones ciudadanas y  muchas “acciones delictivas sin contenido político fueron calificadas por el Estado como «actos terroristas». En el caso de Buenos Aires, el caso más extremo de la región, “durante la etapa neoliberal se adoptaron medidas de apertura externa y desregulación económica, deteriorando el mercado de trabajo. La evidencia empírica confirma el incremento del desempleo, la pobreza y la desigualdad social, así como su relación con el crecimiento de la violencia urbana”.

Hay que rescatar a la ciudad de Panamá del desorden y promover un crecimiento económico que no implique la pérdida de empleos formales, la fragmentación social y el incremento del delito, así como una creciente polarización social.

 

Panamá, 29 de enero de 2008.

 

* Profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA

 
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