El pasado primero de octubre, el Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL) del ayuntamiento capitalino cambió el horario diurno de recolección de desechos a nocturno, en las colonias que están dentro del perímetro formado por la autopista MéxicoPuebla, al norte; la avenida Cadete Vicente Suárez, al oriente; el Periférico Ecológico, al sur; y la avenida Esteban de Antuñano, al poniente.
El OOSL puso como restricción que los vecinos deberían sacar su basura entre las 8 y las 10 de la noche; quien fuera sorprendido fuera de ese horario, sería multado por las autoridades municipales, lo que hasta ahora no ha ocurrido.
Pero una vez que entró en vigor la nueva disposición, también comenzaron las quejas, las cuales se fueron incrementando con el paso de los días; las más recurrentes, que la recolección nocturna no funciona, que los trabajadores de las empresas Servicios Urbanos de Puebla (SUP) y Promotora Ambiental Sociedad Anónima (PASA) no realizan correctamente su labor, y que los camiones pasan ya por las mañanas cuando los perros desgajaron las bolsas y dejando desperdicios regados por las calles, mismos que no son limpiados en todo el día.
Sin embargo, los responsables de que las calles de varias colonias de la capital amanezcan sucias y con montones de bolsas de basura no serían los empleados de Limpia, sino los propios vecinos, de acuerdo con un sondeo que La Jornada de Oriente realizó entre presidentes de colonias del municipio.
El presidente del fraccionamiento Las Hadas, Víctor Manuel Cuevas Mondragón, afirmó: “El problema no es el servicio de recolección nocturno, con ése estamos conforme, el problema es la gente. Hasta estamos pensando en poner una virgen de Guadalupe en algunas esquinas para evitar que se hagan esos enormes montones de basura, porque sólo así la gente respeta. Además está esa otra gente cerda (sic) que va comiendo cosas y tira su basura en la calle”.
En entrevista, el representante vecinal dijo que en esta demarcación al norte de la capital habitan 8 mil 500 personas, y más del 40 por ciento de ellas renta un apartamento, porque no son oriundos del estado, y en general los habitantes de este lugar prefieren no dejar sus desperdicios fuera de su casa, sino frente a la casa del vecino. A eso le sumó el tiradero que dejan los puestos ambulantes de comida y las botellas con orines de los choferes de las rutas de transporte colectivo que tienen su base ahí.
“O donde mejor le parece, como en los camellones; pero junto con la basura mal colocada tenemos otros tres problemas: que la gente suele sacar la basura cuando ya se fue el camión, los perros callejeros que destruyen las bolsas, y los pepenadores, que sacan su material reciclable y dejan lo demás tirado. La pepena está prohibida en Puebla, pero aquí cada quién hace lo que quiere, aquí si le dices algo a alguien, luego te esperan y te amenazan con una navaja”, afirmó.
Algo similar ocurre en la colonia 10 de Mayo, cuya presidente, Judith Galindo Montiel, afirma que el servicio es eficiente, pero los vecinos que sacan su basura después de que el camión paso, y la excesiva presencia de perros callejeros, hacen que las calles de esa colonia parezcan tiraderos de desechos.
Servicio ineficiente y riesgoso
Para Teresa Ramírez Castillo, presidente de la colonia Miguel Negrete, la recolección nocturna de la basura tiene un matiz distinto: “Hace unos días quise hablar con Gerardo Ornelas para reportar que siempre los camiones pasan hasta el otro día, a las 8 de la mañana, pero cuando lo busco simplemente me dicen que no está. No es posible que además de que los camiones pasan tarde, dejen toda la basura regada. Antes los trabajadores traían una caja y su escoba, ahora ni eso”.
En Xonaca, el servicio nocturno, además de ineficiente, es peligroso para los propios empleados de SUP y PASA, pues en este barrio existen algunas bandas que pueden agredir a los servidores públicos mientras realizan su tarea, aunque hasta ahora esto no ha sucedido. “Estamos pendientes de que no les pase nada a los de la basura, pero el barrio es peligroso; pensamos que es mejor el servicio diurno porque la gente sí sacaba temprano su basura y les dábamos una propina a los empleados, que era como un aliciente para ellos porque sabemos que no ganan bien. Hemos querido hablar con el director de Limpia, pero hasta ahora no hemos logrado contactarlo”, dijo en entrevista Luz del Carmen Flores López, presidente de los colonos del tradicional barrio.
Flores López agregó que al cambiar al horario nocturno no se está dando incentivos ni estímulos a los trabajadores para hacer bien su tarea, y muestra de ello es que el chofer del camión recolector “va tan aprisa que no le interesa cómo se recogen las bolsas”, por lo que los ayudantes agarran lo que pueden y dejan muchos desperdicios en la vía pública.