El año pasado, el crédito a las familias (vivienda y consumo) creció en 20 por ciento, y aunque la tendencia es a la desaceleración, sigue presentando un elevado porcentaje de desarrollo.
De acuerdo al último informe publicado por Estudios Económicos BBVA Bancomer, sobre el crédito a la vivienda y al consumo, en diciembre del año pasado la tasa de crecimiento real anual del crédito al consumo fue del 19.4 por ciento, menor a la del mes anterior que llegó al 20.2 por ciento y a la del final de 2006 de 36 por ciento.
Se le llama crédito al consumo al producto que se otorga para comprar un bien o servicio de uso personal en plazos determinados y desde julio de 2006 el ritmo de expansión de estos préstamos se ha desacelerado persistentemente como reflejo de la mayor penetración que ha alcanzado en los últimos años.
Así, en la medida en que mayores segmentos de la población cuenten con un crédito al consumo las posibilidades de que éste siga creciendo a tasas altas se van reduciendo, pero hasta el momento el porcentaje de desarrollo sigue siendo alto, señala el análisis de Bancomer.
En la medida en que el Producto Interno Bruto (PIB) y el sector formal de la economía sigan creciendo, también se mantendrán las posibilidades de que las tasas de crecimiento del crédito a la vivienda y a las familias sigan siendo altas.
En diciembre, el crédito total concedido por la banca creció 24.1 por ciento. Esta tasa fue menor a la del mismo mes de 2006 que llegó 28.1 por ciento. La contribución al crecimiento fue: 13.6 por ciento aportado por las empresas; 6.3 por ciento por el crédito al consumo; 3.4 por ciento para vivienda y 0.8 por ciento de intermediarios financieros no bancarios.