Al respecto, aseveró que la cultura en Puebla y el país “se encuentra en decadencia”; en el caso particular de la ciudad agregó que, a excepción de la literatura, “la cultura está en la calle de la amargura, que no aprovecha la cercanía del DF, pues aunque no se quiera sigue habiendo centralismo en la promoción de los artistas y creadores”.
“En el caso del teatro en Puebla, no se ha visto apoyo como el que le otorgó Héctor Azar, quien le echó muchas ganas desde la Secretaría de Cultura; por eso hay que reconocer el esfuerzo que hicieron gente como Marko Castillo y otros personajes, quienes trabajaron para que el teatro sobreviviera de manera independiente”, reconoció.
En el caso de la música, agregó, “hay que ver cómo sobreviven los músicos”, y en la danza, “siguen en las mismas condiciones: no hay impacto en los grupos clásicos y contemporáneos”.
Por lo expuesto, señaló que la sociedad cultural debe llevar a cabo su compromiso y responsabilidad participando en los actos y bloqueos ante el frenesí de Felipe I Calderonismohinojosa, o de otra manera: “Si hoy es el petróleo, mañana será el Palacio de Bellas Artes, como ya lo es el Teatro Universitario Poblano”.
Por otro lado, explicó que llevará a cabo, junto a otros cómplices, la reforma de la carpa como una expresión teatral del pueblo solidario con el México pobre, que dejó de funcionar desde la década de los 50.
Sobre la posibilidad de presentar este espectáculo humorístico en otras partes, respondió: “Empezamos aquí porque aquí nacimos, pero ideológicamente somos defeños, más politizados y preocupados por lo que hace o deshace el gobierno impuesto. De aquí partiremos y presentaremos el espectáculo de carpa en otros lugares, Guadalajara y Monterrey, y si la UAP no nos pone censura, estaremos en CU”.
Insistió en que “hay que ventilar con los diputados de la Comisión de ¿educación y cultura? las reformas a los artículos que afectan al arte, es tiempo de que tomen cartas en el asunto respecto al sueldo de los artistas, de acuerdo con el tabulador que se apruebe”, agregó.
“Al gobierno no le gustaban las críticas”
–¿Por qué desapareció la carpa y cuándo fue su mejor época?
–La mejor época de la carpa fue en de la década de los 30 al 50, y este tipo de espectáculo fue descubierto por el pueblo, porque los que tenían dinero iban al Teatro Principal o al Tívoli. Es así como el pueblo manda en la carpa, mientras dialogaba con el cómico.
“A través de la carpa se educó políticamente al pueblo. Los grandes cómicos era los educadores de la política, como sucedió con Palillo y, en los inicios de su carrera, Cantinflas; no obstante, al gobierno dejaron de gustarle las certeras críticas y la carpa fue desapareciendo poco a poco”.
–¿De dónde viene el teatro–carpa, fue una invención del pueblo mexicano?
–La carpa tiene sus orígenes y varios aspectos que la conforman. Es la gran revista mexicana que se trajo de España con el concepto de Teatro Chico Español. En él se conjugaba la música, la danza y al final había un sketch dicharachero, humorístico y puramente político que relataba las fechorías de los gobiernos en turno”.
En la actualidad, lamentó la desaparición del teatro–carpa en México; sin embargo, agradeció a Omar Castro el abrirle las puertas del Instituto “José Martí” para festejar sus 60 años de carrera en el escenario, y a los columnistas de La Jornada y la revista Proceso por refrescar al pueblo con información a profundidad, de las cosas que acontecen en este país.
Responsable del análisis político y comentarista de la estación Radioamlo, que funcionó en la ciudad por año y medio vía internet, adelantó que también ofrecerá cuatro conferencias: “¿Qué es la carpa?”, “Hasta sueñan a Lydia,” “Puro margayate”, y “Martes de hueva y miércoles de chiripada”.
Este espectáculo de teatro–carpa, de gran carga política, se presentará los días 5, 6, 12 y 13 de febrero a las 19:30 horas, auspiciado por la Asamblea Nacional de los Trabajadores de la Cultura y el Arte, y la Asociación Independiente de Artistas de Teatro y Variedades de México. La entrada es gratuita en el Centro Cultural “José Martí” (9 Sur 108).