Un funcionario que ha empezado a generar dolores de cabeza dentro de la SEP es José Guadalupe Sánchez Aguilar, el director de Secundarias Generales, por su incapacidad para resolver los conflictos de su área y por los escándalos que existen en torno al nombramiento del cargo que ostenta, así como el de su esposa.
La presencia de este personaje en la SEP es una muestra de la debilidad que ha tenido Darío Carmona, el secretario de Educación Pública, para formar un equipo sólido y que ofrezca resultados positivos.
A muchos sorprendió el nombramiento de José Guadalupe Sánchez, ya que en el año 2005 se desempeñaba como director de la Secundaria Federal Número 1 y un grupo de padres de familia lo acusó de haber solapado la mala utilización de 400 mil pesos de fondos de la escuela, de permitir que su hijo se dedicara a vender libros entre los alumnos de dicho colegio y se realizaran cobro de cuotas no justificadas.
Los inconformes entregaron un documento con las quejas contra Sánchez Aguilar y en la SEP no se investigó, la denuncia se quedó archivada, lo que impidió saber si eran ciertas o falsas las supuestas faltas cometidas por el funcionario. Lo relevante de esta denuncia es que, al poco tiempo de que se presentó, el entonces director de la Federal Número 1 fue nombrado director de Secundarias Generales.
El desempeño de este personaje ha dejado mucho que desear, ya que constantemente se ausenta. Supuestamente sus faltas se deben a que acude a “reuniones técnico pedagógicas” en diferentes partes del estado. La gravedad de esta situación es que asuntos fundamentales de la dirección a su cargo los resuelve la secretaria Ana María Parada, como es la entrega de nombramientos de profesores o las notificaciones de cambios de plaza de los mentores.
De plano algunos profesores que acuden a arreglar trámites a esa área de la SEP mejor se dirigen con Ana María Parada y ya no buscan a José Guadalupe Sánchez.
Un hecho que llamó mucho la atención entre maestros y funcionarios de la SEP, es la versión de que la esposa de José Guadalupe Sánchez Aguilar, junto con una amiga de ésta, salieron de una secundaria ubicada en el municipio de Chachapa y ambas fueron reubicadas en un plantel de la ciudad de Puebla. A la primera de ellas la nombraron directora.
Tales cambios ocurrieron en enero de este año y resultan atípicos, porque se dice que las maestras no tienen el puntaje que marca el escalafón para que pudieran ser reubicadas de una escuela del medio rural a un plantel de la ciudad de Puebla. En cambio, muchos mentores que tienen una calificación mayor tienen meses y años esperando un cambio de esa naturaleza y no lo logran. Además, se supone que ambas docentes dejaron la escuela Chachapa acusadas de ser conflictivas, y en lugar de ser castigadas, parece que se les premió.
Ahí no termina todo. Cuentan que la esposa del director de Secundarias Generales se presentó a laborar el día 7 del mes pasado a la nueva escuela que le asignaron y al otro día ya se había incapacitado por un problema de salud. Sus compañeros de trabajo en un acto de solidaridad fueron a visitar a la profesora al hospital del ISSSTE y resulta que no la encontraron en el nosocomio en donde era natural que se atendiera. Eso generó desconcierto.
La incapacidad de José Guadalupe Sánchez se notó en un conflicto que estalló en diciembre del año pasado en la escuela Hermanos Flores Magón, turno nocturno. Ese es un plantel conflictivo en primer lugar porque aunque oficialmente están matriculados 62 alumnos, regularmente solamente acuden a clases unos 30 y los días viernes, por el relajamiento de la disciplina, no llega ni la mitad. Es decir, en ocasiones en que hay más profesores –que son 21– que estudiantes.
En esa escuela poco duran los directores como resultado de los constantes conflictos que generan los dos grupos de maestros en que se encuentra dividido ese centro de trabajo; a eso se debe agregar lo difícil que resulta controlar al alumnado, ya que algunos de los escolares –que son de una edad superior a los adolescentes que normalmente van a la secundaria– constantemente se presentan a clases bajo los influjos de bebidas embriagantes.
Los problemas se agravaron cuando un sector de los mentores decidieron impulsar como directora a una profesora que apenas tiene una carga de trabajo de cinco horas a la semana, cuando la norma establece que alguien para aspirar a ese puesto por lo menos debe tener 30 horas. Esta propuesta no fue avalada ni por la sección 51 del SNTE ni la SEP.
Por los pocos alumnos que tiene la escuela, porque ya dejaron de funcionar la mayoría de las secundarias nocturnas y la mala relación entre profesores, en diciembre se decidió por parte de José Guadalupe Sánchez que debía cerrarse la escuela Hermanos Flores Magón y que se reubicara a maestros y estudiantes. El funcionario dio la orden oficial, pero ante las protestas de un grupo de mentores, el director de Secundarias Generales se desdijo de la disposición que había dictado.
Lo grave es que Sánchez Aguilar después ya no reconocía la orden que había dado y culpaba a otros de propagar esa versión; y al final la escuela en cuestión se quedó con los mismos problemas que había en diciembre.
Visto de otra manera, la intervención de José Guadalupe Sánchez no sirvió de nada.
Demuestran inocencia de joven detenida por la Policía Municipal
En un nuevo problema se acaba de meter el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Puebla, Rolando López Villaseñor, por el caso de una joven que fue detenida supuestamente por haberle robado una cartera a su novio y resultó que todo era falso, razón por la cual ahora los agentes que aprehendieron a esta mujer están denunciados penalmente.
La joven se llama Alicia Gómez López, fue detenida por dos agentes de la Policía Municipal el pasado 20 de enero, al ser acusada de haberle robado una cartera a su novio de nombre Johen Aceves Castilla. Días después, el juez séptimo de lo penal la liberó al percatarse de que no había la más mínima prueba en contra de la mujer, y los agentes de seguridad pública se habrían prestado para detener a una persona sin que hubiera indicios de que se cometido un delito.
Ahora la agraviada ha denunciado a los agentes que la arrestaron. Es un asunto que amenaza con convertirse en un escándalo mayor, ya que se pondría en evidencia cómo se puede fabricar culpables por parte de la Policía Municipal. En próximos días habrá más noticias de este caso.