“La culpa no es de quien por la fuerza del poder se
impone sino de quienes
se dejan someter”
Anónimo
Para quienes no recuerden lo ocurrido en nuestra ciudad capital, durante la insufrible administración encabezada por el primer regidor y presidente municipal Jesús del Sagrado Corazón Paredes Moctezuma, –de extracción panista– contando con la complacencia de las autoridades del gobierno del estado y principalmente de un número importante de diputados de mi partido el PRI, en uno de los más oprobiosos y abusivos actos de su gestión, en la que había logrado que la mayoría de la LV Legislatura del Congreso del estado de la que formé parte, aprobara un contrato de concesión para que la empresa francesa Citelum, posteriormente MMA “Mexicana de Mantenimiento de Alumbrado, SA”, (como dijera el príncipe de Lampedusa, un gatopardismo puro), nombre con el que se pretendía dar una fachada nacional, empero se trataba de los mismos socios y los mismos intereses, quienes se frotaban las manos para los 18 años por venir, pues los socios de Paredes y dueños de la empresa brindarían el servicio de alumbrado público y mantenimiento de semáforos en nuestras vialidades. El costo sería nada más y nada menos que el 35 por ciento del predial que usted y yo pagamos por concepto de derechos que ingresarían a los bolsillos de los socios artífices de este gran atraco.
Afortunadamente obran en los archivos del Congreso, las participaciones que cada diputado tuvo en ocasión al tema, así como las publicaciones y comentarios de articulistas en todos los medios de la prensa escrita con relación al que a la postre se convirtió en un debate de dimensiones nacionales.
Recuerdo bien aquel día de diciembre en el que el entonces secretario de Gobernación Carlos Arredondo Contreras, llamaba a mi celular para pedirme y en ocasiones suplicarme que: “Dejara de ‘presionar’ a los diputados de mi partido para que pudieran cumplir sus órdenes” –votar a favor del cochupo en ciernes–, sólo él y yo sabemos lo que una y otra vez le contesté y que por respeto a mis lectores sólo dejo a su imaginación; en primer lugar porque no podía recibir órdenes del fundador de un partido ajeno al mío, cuyo único interés era el de hacer negocios, cosa que por supuesto llevó a cabo de manera escandalosa durante el sexenio antepasado y en segundo lugar porque los argumentos sobre la inconstitucionalidad del contrato de concesión era evidente y sus consecuencias, de ser aprobado, devastadoras para la economía del erario municipal y principalmente de los bolsillos de más de un millón y medio de habitantes de la ciudad capital.
Finalmente, el sometimiento de mis compañeros, cobijados por su equivocado institucionalismo se sumó a la votación de la fracción panista integrada por diputados que no entendían nada del tema pero tenían muchas razones de peso, según supe después, para votar a favor del contrato y de la corrupción que lo envolvía y así iniciar la “prestación” de energía eléctrica a través del alumbrado público, además de las órdenes lineales de su presidente de partido en el estado, (confesión que algunos me hicieron) –por supuesto, sotto voce– en aquella histórica y vergonzosa sesión decembrina.
Tuve el privilegio de augurar que la vida nos daría la oportunidad de frenar este atropello y así fue. Tiempo después en asesoría del ayuntamiento que sustituyó a Paredes Moctezuma, se retomó el tema y sugerimos promover la inexistencia del contrato de concesión por no poder surtir consecuencias de derecho, dada su evidente inconstitucionalidad. El final ya lo conocen ustedes. Los tribunales federales nos dieron la razón y MMA junto con sus socios franceses y “servidores públicos” poblanos no tuvieron más remedio que acatar el fallo y los habitantes de esta levítica ciudad, fueron liberados de pagar el porcentaje pactado en su predial.
El antecedente en el que me distraje era necesario para entrar de lleno al tema que motiva este artículo.
El pasado 14 de diciembre el Congreso local del heroico estado de Veracruz, Llave, aprobó por mayoría cinco contratos en los que los municipios de Xalapa, Orizaba, Coatzacoalcos, Córdoba y Tuxpan celebraron con la empresa Proenermex propiedad del inefable Kamel Nacif Borge, para la prestación del suministro de alumbrado público, lo que representa la reedición de MMA con el municipio de Puebla, pero ahora con los municipios de Veracruz. Lo peor de esto es que paradójicamente quienes apoyaron esta monstruosidad fue la bancada de mi partido, el PRI y ahora, los opositores creo que sólo en el discurso son miembros del partido Acción Nacional, apoyados por el PRD, Convergencia, el Verde Ecologista y el PT.
Las presiones a los presidentes, según lo denunció el primer regidor de Ciudad Mendoza, Sergio Rodríguez Cortés, son del gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán –también de mi partido– personaje que guarda una gran amistad y de ello se siente orgulloso con el señor Nacif (recuerden su conversación telefónica de él y Gamboa Patrón con el textilero), aquél que ordenó al diputado priista presidente de nuestra bancada en San Lázaro, siendo éste senador que si su voluntad era que una ley no pasaba “pus no pasa mi rey, faltaba más”.
Lo peor del caso es que si bien la empresa Proenermex tiene la autorización para autogenerar para beneficio de sus empresas energía eléctrica, el artículo 36 de la Ley de Servicio de Energía lo prohíbe expresamente prescribiendo que no se podrá por motivo alguno, vender, revender o por cualquier acto jurídico enajenar energía eléctrica. Lo anterior sin dejar de señalar que los artículos 25, 26, 27 y 28 de nuestra Carta Magna lo prohíben también.
Resulta que un diputado panista de nombre Jesús Mancha se ha erigido como el principal opositor en tribuna, para denunciar este atraco por sus entramados legaloides que hacen ver lo ilegal como legal, lo prohibido como permisible, apelando a la transgresión constitucional de los contratos aprobados por la mayoría priista, ¡cosas veredes Sancho!
Lo triste parece ser que su oposición sólo fue para la tribuna y la nota periodística, esto lo digo porque el pasado domingo 23 de diciembre, fecha en la que tuve conocimiento del atraco que se avecina en aquel estado, le envié una carta y varios correos electrónicos para hacer un frente común, dada la experiencia vivida en Puebla, capital y proveerlo de los antecedentes que permitieron al ayuntamiento de Puebla echar abajo esta atrocidad, auténtico “clon” de lo que ellos están por vivir en los contratos que se impulsan desde el gobierno de Fidel Herrera a través de su secretario de finanzas.
Espero que las fuerzas de los diputados de oposición PRD, Convergencia, Verde, PT y PAN en congruencia con su postura hagan lo necesario para que los 75 ayuntamientos más que han sido presionados para solicitar el suministro ilegal del alumbrado público, por parte de las empresas del señor Kamel Nacif, eviten a toda costa que el negocio trascienda a los restantes municipios del estado hermano de Veracruz.
Espero también que los argumentos viriles y enérgicos que utilizó el diputado Jesús Mancha al ser entrevistado por la revista Proceso, publicada el pasado 23 de diciembre de 2007, no hayan sido acallados por razones de peso, como sucedió con diputados de Acción Nacional y de mi propio partido en la LV Legislatura, quienes convencidos del fraude a la nación expresaban su solidaridad, adhesión y respaldo indeclinable a la postura opositora de un puñado de diputados convencidos de la arana que estaba por consumarse (Zavala, Montero, Armenta, y el que esto escribe).
Hace unos días me contactó un diputado veracruzano, otrora panista y reconocido abogado postulante en el puerto, hoy militante del partido Convergencia, para comentarme su interés por conocer a detalle los pormenores del caso que vivimos en Puebla, capital; por supuesto, gustosamente le envié los antecedentes del diario de debates en el Congreso, el contrato plagado de inconstitucionalidades, las participaciones de los diputados panistas que defendieron a capa y espada el negocio, cochupo, transa, monstruosidad del gobierno municipal de Paredes avalado por altos funcionarios del gobierno estatal, la determinación de declarar inexistente el contrato de concesión de alumbrado público por parte del cabildo con asesoría externa de mi despacho, el amparo que éstos promovieron, la revisión y demás procedimientos que culminaron con la resolución del Tribunal Colegiado en materia administrativa que nos dio la razón para dejar sin efecto este atropello sin límites.
Su promesa fue la de analizar el documento y luchar por poner freno a los acuerdos que se avecinan en la asamblea del estado de Veracruz, con los restantes municipios. Espero que el diputado de Convergencia, no quede como don Jesús Mancha, que nada más fue llamarada de petate y que por lo menos, en los hechos a mi me demostró que su “oposición” y “defensa” de los intereses de los veracruzanos, era solamente mediática, pero como dice el dicho una mancha más al tigre ni se nota. Al fin, tenía que ser panista.
No cabe duda que en todas partes se cuecen habas, que la odisea que vivimos en Puebla, se reedita en Veracruz. Queda entonces claro que hay un gobernador y su secretario de confianza apoyando un proyecto oprobioso para sus coterráneos, sólo por hacer un negocio más; que existe en el Congreso veracruzano una resistencia minoritaria para aprobar esta inconstitucionalidad; que los presidentes municipales carecen de valor para oponerse a las órdenes lineales del gobernador del estado y del poder del dinero en manos de Kamel Nacif, conocido personaje de la picaresca, nacional y principalmente poblana así como del mundo de los negocios no muy claros, por cierto.
En fin, que la esperanza muerte al último, como en el mítico caso de la caja de Pandora al ser abierta y yo espero que ese heroico estado de Veracruz no sea una víctima más de los amos del poder y del dinero, espero que dejen de confundir institucionalidad con sumisión (para los diputados de mi partido el PRI), espero que asuman una conciencia de estado y respondan al interés de sus electores y no a los de Fidel Herrera y su secretario de finanzas, ojala así sea por el bien de nuestros hermanos de ese hermoso estado.
Le viene bien a esta entrega lo que el autor del tango Uno, José Santos Discépolo, dice en su no menos famosa composición Cambalache: “Hoy resulta que es lo mismo / ser derecho de traidor / ignorante, sabio chorro / generoso o estafador / todo es igual nada es mejor / lo mismo un burro que un gran profesor / es lo mismo el que labura, noche y día como un buey/ que el que vive de las minas que el que roba que el que mata/o esta fuera de la ley / mezclados con Stravinky, va Don Bosco y Lamiñon, Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín / igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches / se ha mezclado la vida y herida por un sable vi, llorar la Biblia contra un calefón”.
Después de esta aparente intromisión –que no lo es– porque soy mexicano y me incumben los problemas que campean en mi país, espero no ser acreedor a un “pinche coscorrón”.